La tecnología ha transformado la vida cotidiana y hoy los hogares cuentan con una amplia variedad de electrodomésticos que facilitan tareas como limpiar, cocinar o acceder al entretenimiento y la información. Gracias a estos equipos, muchas actividades se realizan de forma más rápida y eficiente, lo que los ha convertido en parte del día a día de millones de personas.
Por eso es común que en una casa haya varios dispositivos funcionando a diario, desde televisores y computadores hasta consolas, cafeteras o robots aspiradores. Sin embargo, mientras más aparatos haya conectados, mayor puede ser el impacto en el consumo de electricidad y, en consecuencia, en la factura de energía.
¿Por qué siguen gastando energía aunque estén apagados?
Una de las recomendaciones más frecuentes para ahorrar electricidad es apagar los electrodomésticos cuando no se estén utilizando. No obstante, muchas personas desconocen que algunos equipos siguen consumiendo energía incluso después de apagarlos, siempre que permanezcan conectados al tomacorriente.
Este fenómeno, conocido como consumo fantasma o consumo en standby, ocurre porque una parte del transformador del aparato continúa conectada a la red eléctrica. Según Repsol, ese pequeño flujo de energía permite que ciertos dispositivos permanezcan en modo de espera y puedan reactivarse rápidamente cuando el usuario los enciende.
En algunos equipos, como los televisores, una luz roja indica que siguen en reposo. Sin embargo, otros aparatos continúan consumiendo electricidad sin mostrar ninguna señal visible.

¿Qué electrodomésticos consumen más en modo de espera?
El gasto varía según el tipo de dispositivo. De acuerdo con un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los aparatos que más electricidad consumen en reposo son:
- Robot aspirador: 23 kWh al año.
- Microondas: 22 kWh al año.
- Computador: 16 kWh al año.
- Consola de videojuegos: 15 kWh al año.
- Televisor: 2 kWh al año.
Este consumo suele deberse a funciones como el reloj digital, la programación automática o la recepción de señales del control remoto.
En el caso de la nevera y el congelador, desconectarlos no es una opción, dado que deben permanecer encendidos para conservar los alimentos. En estos casos, la mejor alternativa para ahorrar energía es ajustar correctamente la temperatura de funcionamiento.

Cómo reducir el gasto de energía
Disminuir este gasto es más sencillo de lo que parece. Una de las medidas más efectivas es desenchufar los aparatos que no se utilizan con frecuencia, porque dejar de alimentarlos por completo elimina el consumo en modo de espera.
Otra opción práctica es usar regletas con interruptor, que permiten cortar la energía de varios dispositivos al mismo tiempo. Incluso existen modelos que se desconectan automáticamente cuando detectan que los equipos ya no están en uso.
También pueden instalarse enchufes inteligentes o temporizadores para programar horarios de encendido y apagado o controlar los dispositivos desde el celular.
