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Científicos provocaron una importante fuga en el mar que podía durar décadas en resolverse: ocurrió algo inesperado

El océano enfrentó una fuga de metano y desarrolló una respuesta que nadie esperaba

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7 de septiembre de 2026 a las 9:43 p. m.
Una perforación abrió una vía al metano y el océano reaccionó de una forma inesperada
Una perforación abrió una vía al metano y el océano reaccionó de una forma inesperada Foto: @WFSUEcology / Getty Images

Lo que comenzó como una perforación para estudiar las reservas de gas bajo el Mar de China Meridional terminó convirtiéndose en un experimento accidental. Los investigadores abrieron una vía para que el metano escapara desde el subsuelo y contra lo esperado, el ecosistema marino comenzó a responder en un tiempo sorprendentemente corto.

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Una perforación abrió la puerta al metano

En 2018, geólogos chinos perforaron el lecho marino para analizar cuánto gas natural permanecía atrapado en los sedimentos. El agujero tenía apenas 22 centímetros de diámetro, pero el intento de sellarlo con lodo no funcionó.

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Un año después, el metano comenzó a escapar y formó una columna que llegó a unos 1.200 metros sobre el fondo marino. Los investigadores creían que solucionar naturalmente el problema podría tomar décadas. La evolución posterior cambió por completo ese pronóstico.

La vida llegó donde antes casi no había

El metano liberado transformó las condiciones del lugar y atrajo primero a microorganismos capaces de consumirlo. Después aparecieron gusanos y crustáceos, hasta formar una comunidad alrededor de la zona afectada.

El ecólogo microbiano Emil Ruff, de la Universidad de Bremen, explicó la rapidez del proceso: “En tan solo uno o dos años, ya se había formado un ecosistema eficaz consumidor de metano”.

El fondo marino comenzó a cubrirse con una creciente concentración de gusanos entre 2021 y 2023.
Entre 2021 y 2023, el lecho de lombrices creció y se hizo cada vez más grueso. Foto: Liang et al., National Science Review , 2026

El dato resulta especialmente llamativo porque, según modelos anteriores, una comunidad de este tipo podía necesitar entre 60 y 100 años para desarrollarse plenamente.

Ruff señaló además que los organismos terminaron actuando en conjunto: “Los gusanos, a su vez, se beneficiaron de los microorganismos recién establecidos, que probablemente les sirvieron como fuente de alimento. De este modo, los animales y los microorganismos contribuyeron conjuntamente a la descomposición del metano”.

El escape no desapareció, pero perdió fuerza

La fuga continuó durante años. En 2023 todavía se detectaba metano, aunque la columna había bajado de unos 1.200 metros a aproximadamente 800 metros.

El hallazgo no significa que el impacto ambiental haya sido positivo. Los investigadores encontraron cambios importantes alrededor del punto de escape, incluida una reducción superior al 30 % en la riqueza de microorganismos de los sedimentos.

El metano dejó una huella en la vida microscópica de los sedimentos cercanos.
El metano seguía escapando en 2023, aunque la columna perdió varios cientos de metros. Foto: Liang et al., National Science Review , 2026

El caso también plantea interrogantes sobre futuras perforaciones. China ha realizado decenas de pozos de evaluación en el Mar de China Meridional para estudiar los hidratos de metano, y todavía no está claro qué efectos pueden haber tenido algunas de esas intervenciones sobre los ecosistemas profundos.