Los electrodomésticos han simplificado la rutina diaria de las personas en el hogar. Estos equipos, creados para apoyar labores como cocinar, limpiar o entretenerse, ayudan a ahorrar tiempo y brindan ventajas que son altamente valoradas.
Sin embargo, una preocupación constante gira en torno al gasto que generan. Si bien muchos de los aparatos actuales están diseñados para ser más eficientes, algunos todavía demandan un consumo significativo de energía, lo que finalmente se ve reflejado en el valor de la factura de electricidad.
En este contexto, numerosas personas han optado por medidas como desenchufar los electrodomésticos cuando no los están utilizando o al salir de casa. El objetivo es disminuir el consumo en modo de espera o también conocido como stand-by, aunque esta práctica no siempre resulta necesaria para todos los equipos.
Un ejemplo claro es el del router de internet. En un hogar cada vez más conectado, este equipo se ha vuelto esencial. Se encuentra en casi todas las casas y oficinas, funcionando de manera ininterrumpida las 24 horas del día, durante todo el año.
A pesar de operar de forma permanente, el router destaca por su bajo consumo energético dentro del hogar. Un equipo doméstico típico utiliza entre 5 y 15 vatios por hora, dependiendo de su antigüedad y de funciones.
Aunque, según información de Redes Zone, su potencia promedio ronda los 4,64 vatios, con ligeras variaciones según la carga de trabajo, lo que se traduce en un gasto aproximado de 0,05 kWh, una cifra mínima en comparación con otros electrodomésticos.
Este reducido gasto energético responde a un diseño enfocado en la eficiencia. A diferencia de otros dispositivos, los routers no producen calor en exceso ni necesitan elementos como motores, compresores o resistencias, que suelen elevar el consumo.
Para quienes desean reducir aún más el gasto energético, una opción es apagar el router durante la noche o cuando no haya nadie en casa por periodos prolongados. No obstante, esta práctica puede resultar incómoda en hogares que dependen de dispositivos inteligentes, que requieren conexión permanente.
Como alternativa, es posible programar el router para que disminuya automáticamente la intensidad de la señal wifi en ciertos horarios, lo que ayuda a ahorrar energía sin afectar el funcionamiento de la conexión.