El territorio colombiano es reconocido por su riqueza natural, sus tradiciones y la amabilidad de su gente, que lo consolidan como un destino muy atractivo en la región.
En medio de esta diversidad se encuentra un municipio que llama la atención por una característica particular, además de sus bellos paisajes, su cultura cafetera y la abundancia de trapiches paneleros: la longevidad de sus habitantes.
Se trata de Neira, en el departamento de Caldas, un territorio donde la vida tranquila y las costumbres rurales parecen ser protagonistas en la historia de sus pobladores, muchos de ellos hasta con 100 y más años de edad.
Uno de los factores que tiene incidencia en esta particular realidad es que buena parte de la población reside en áreas rurales, donde predominan las actividades relacionadas con el campo, el contacto con la naturaleza y rutinas más tranquilas.
Para los expertos, este tipo de vida suele asociarse con hábitos saludables, como una mayor actividad física diaria, alimentación basada en productos locales y una conexión más cercana con el entorno. También puede relacionarse con el clima favorable, aire limpio y factores genéticos.
¿Qué se puede hacer en este particular destino?
Neira, conocido como la Puerta del Norte de Caldas, es un destino ubicado a solo 40 minutos de Manizales, capital del departamento. Cautiva por sus paisajes cafeteros, sus tradiciones y su riqueza cultural.
Hace parte del Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, un reconocimiento a su valor cultural y natural. Información de la Gobernación de Caldas indica que en este lugar se pueden realizar desde paseos en mula hasta exploraciones en el Cañón del Río Guacaica; sin duda, un destino encantador.
Por su ubicación geográfica, tiene una gran riqueza en flora y fauna y se dice que cuenta con algunos de los mejores paisajes cafeteros de la región, por lo que es una buena opción para hacer senderismo, avistamiento de especies, montar a caballo y, en general, hacer planes de naturaleza y aventura.
En el casco urbano está el parque principal, un punto de encuentro donde se mezclan la historia, la tranquilidad y la cotidianidad de sus habitantes, convirtiéndose en un escenario ideal para conocer la cultura local y apreciar la hospitalidad de la región.
Tierra del corcho
Un encanto más es su gastronomía. Se le conoce como la “tierra del corcho”, gracias a un tradicional dulce elaborado desde la época colonial a partir del jugo extraído de la caña de azúcar.
Esta preparación se convirtió en uno de los símbolos gastronómicos de este destino caldense y dio origen a las Fiestas Nacionales del Corcho, una celebración anual en la que los habitantes resaltan la creatividad y variedad de productos derivados de esta materia prima.