Boyacá es uno de los destinos más acogedores de Colombia y se considera de alto interés turístico gracias a su enorme valor histórico y cultural. Alberga pueblos coloniales bien conservados, como Villa de Leyva y Ráquira, conocidos por su arquitectura, sus plazas empedradas y sus tradiciones artesanales.
También es un destino ideal para los amantes de la naturaleza, pues exhibe lindos paisajes de montaña que pueden disfrutarse en medio de un clima agradable y un ambiente tranquilo.
A esto se suma su gastronomía tradicional, que les permite a los visitantes degustar platos típicos deliciosos y vivir experiencias únicas en familia o con amigos.
Cuenta con 123 municipios y uno de ellos es Páez, ubicado en la provincia de Lengupá. Este poblado tomó su nombre en memoria del prócer de la independencia venezolana José Antonio Páez, conocido en la época como el “León de Apure” por su heroísmo en los Llanos Orientales, según indica el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr).
Los datos históricos señalan que en el pasado se le llamó La Fragua y dependía de Miraflores, pero con el paso del general venezolano por sus tierras, donde herró sus caballos, se dio el nuevo nombre.
Páez está ubicado en la cordillera Oriental, sobre una ladera muy próxima a las márgenes del río Lengupá, que lo separa del municipio de Miraflores, y del río Upía.
Ideal para el ecoturismo
Este es un destino ubicado a tres horas de Tunja y una buena opción para los amantes de la naturaleza. En sus tierras hay varios lugares para visitar, como las cascadas de Caracoles Bajo y las playas de sus afluentes Upía y Lenguapá.
De igual forma, está la vereda Minchos, en donde los viajeros pueden apreciar sus cultivos de frutas, un plan que permite no solo degustar, sino conocer acerca de los procesos de producción. Un lugar más que resulta imperdible es el Cerro del Cantor, un escenario propicio para los amantes del senderismo y el turismo ecológico, de acuerdo con la información de Situr.
El pueblo destaca por su arquitectura en ladrillo, con edificaciones de dos y tres pisos que se aprecian en medio de las prominentes laderas y las verdes montañas que rodean al poblado y que son uno de sus principales encantos.
Su parque principal es un lugar recubierto de coloridos jardines, con senderos muy bien trazados y adoquinados, en el cual se busca promover el arte y la cultura local.
En el aspecto cultural, este municipio boyacense tiene mucho que ofrecer. Sus habitantes realizan varias actividades como la Feria Ganadera, donde se lleva a cabo un pintoresco concurso de tomadores de leche, o el Carnaval Alegría del Verano, en el que los turistas y lugareños bailan y se divierten con la música de agrupaciones boyacenses y llaneras.