A solo 25 minutos del Aeropuerto Internacional El Edén, en la ciudad de Armenia, se encuentra un encantador municipio vallecaucano que llama la atención de los viajeros con un singular atractivo: su monumento a la empanada.
Esta emblemática estructura, construida en 2005 por el metalúrgico Tulio Agudelo, rinde homenaje a uno de los grandes tesoros de la gastronomía colombiana, presente en la vida cotidiana y en las mesas de los hogares de todo el país.
“Amarillista y amadísima empanada: serás eternamente nuestra pasión porque te comimos, te comemos y siempre te comeremos. Caicedonia agradecida”, dice la leyenda que acompaña este monumento y que fue escrita por Edilberto Ramírez, señala la Alcaldía Municipal en su página web.
Según esta entidad, Caicedonia fue el municipio elegido para albergar esta emblemática estructura no solo por representar a una de las grandes joyas de la gastronomía colombiana, sino porque allí la empanada se ha consolidado como una auténtica potencia culinaria. Esta tradición, profundamente arraigada en la vida local, dinamiza la economía y el sustento de numerosas familias caicedonistas, convirtiéndose en un atractivo que mezcla sabor, identidad y desarrollo turístico.
“Las empanadas son una razón para amar a Caicedonia”, afirma, resaltando cómo este icónico alimento acompaña los parches con amigos, los recreos escolares y las reuniones familiares alrededor de un buen café. Un sabor que, especialmente con ají, evoca recuerdos entrañables y la herencia de la cocina tradicional, haciendo que su consumo se convierta en una experiencia que los visitantes pueden disfrutar y compartir durante su paso por el municipio.
Así nació este atractivo turístico
De acuerdo con el medio local Tu Barco, el monumento a la empanada surgió de una conversación entre amigos que recordaban cómo este tradicional alimento ha sido, durante años, un aliado clave para recaudar fondos en iglesias, colegios y actividades comunitarias en Caicedonia y otros rincones del país.
En este contexto, Alberto Villa Vélez, uno de los líderes detrás de esta obra, resaltó el papel de las empanadas como símbolo de unión y apoyo colectivo en la vida del pueblo que, claramente, merecía su propio monumento.
De esta manera, con el apoyo de la comunidad, esta idea se convirtió en un sueño hecho realidad y, actualmente, es considerada una parada obligatoria en Caicedonia, situada exactamente en el parque recreacional del municipio.
En este espacio público, según Villa Vélez, es común ver a turistas nacionales y extranjeros llegar con entusiasmo para conocer este popular monumento y, por supuesto, capturar la mejor fotografía como recuerdo de su paso por este encantador rincón del Valle del Cauca.
De hecho, asegura que el impacto de este homenaje ha sido tan significativo que se han instalado réplicas del monumento en otros puntos emblemáticos del municipio, reforzando su identidad turística y cultural.