Caldas es uno de los destinos imperdibles en el Eje Cafetero. Es un territorio ideal para quienes desean disfrutar de paisajes montañosos, pueblos con encanto y una profunda tradición cafetera.

El lindo destino caldense nominado a los Best Tourism Villages, un imperdible lugar de conexión con la naturaleza

En sus tierras, los viajeros tienen la posibilidad de hacer recorridos por fincas productoras de café, visitas a aguas termales, caminatas por reservas naturales y deleitarse con imponentes paisajes andinos, siendo un lugar perfecto para el descanso y el turismo de naturaleza.

Además de su riqueza natural, este departamento se distingue por su patrimonio cultural, su gastronomía y la calidez de su gente. Cuenta con 27 municipios, cada uno con diversidad de encantos, y uno de los más llamativos es Aguadas.

A este encantador pueblo se le conoce como “la ciudad de las brumas”, la capital del sombrero, del pionono (dulce típico de la región) y del pasillo. Es un destino lleno de identidad y encanto, ubicado a tres horas de Manizales, capital del departamento.

Aguadas es uno de los Pueblos Patrimonio de Colombia. Foto: Getty Images

También llamado la Esquina de la Estirpe, Ciudad Castillo, Ciudad Florón del departamento y Villa de la Iraca, este municipio hace parte del Paisaje Cultural Cafetero, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2011.

Su centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 1982 y uno de sus principales atractivos es la arquitectura tradicional de la colonización antioqueña; pertenece a la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia, según información de la Gobernación de Caldas.

El pueblo de Caldas bañado de aguas cristalinas y de gran belleza colonial y cultural

Arquitectura colonial

Recorrer la Calle Real, la Cuchilla o el sector de Los Chorros, mientras se contemplan las formas y colores de su arquitectura colonial, es una experiencia que transporta y maravilla a los viajeros.

Este destino caldense también es famoso por el Festival Nacional del Pasillo, su icónico sombrero aguadeño y una gastronomía que conquista a quienes lo visitan. Precisamente, una de las delicias que conquista el paladar de los viajeros es el pionono, un típico y tradicional postre que se ha consolidado como uno de los más ricos y reconocidos de la región.

Los habitantes de Aguadas tejen con iraca el famoso sombrero aguadeño. Foto: Getty Images

Se caracteriza por ser un rollo que involucra brevas, bocadillo y arequipe. Se dice que su nombre proviene del Papa Pío IX, debido a que un repostero andaluz, gran devoto de la Virgen María, decidió bautizarlo en su honor. Según la tradición oral, fueron las hermanas vicentinas quienes, en las montañas del Eje Cafetero, se encargaron de dar a conocer y popularizar la receta de este exquisito manjar, que atrae a propios y extraños.

La economía de este pueblo caldense es diversa y dinámica; florece gracias al comercio, al sector agropecuario y a las manos de sus artesanos, quienes mantienen vivas tradiciones que han trascendido generaciones.

En cada rincón, este encantador destino, de arraigada cultura cafetera, invita a descubrir un territorio donde la cultura, la música, la artesanía y la calidez de su gente se unen para ofrecer una experiencia auténtica y profundamente memorable.