Boyacá es reconocido como un destino acogedor al que muchos viajeros quieren llegar debido a su amplia oferta histórica, cultural y natural. Esta región del país ofrece una combinación de pueblos coloniales, paisajes montañosos, lagos y páramos que cautivan a los turistas.
Sus sitios históricos y arquitectónicos, junto con sus tradiciones culturales y religiosas hacen de Boyacá un buen lugar para pensar en pasar unos días de descanso y los puentes festivos de junio son una buena excusa para ir a esta región. Allí hay varios pueblos que resulta imperdibles y estos son algunos de ellos.
Villa de Leyva, pueblo patrimonio
Este es uno de los pueblos más turísticos del departamento. Sus calles empedradas, construcciones coloniales y ambiente histórico lo convierten en un destino lleno de encanto que muchos quieren conocer. Este municipio hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia, razón por la cual atrae a miles de viajeros interesados en conocer su legado arquitectónico y también su riqueza natural.
Iza, el destino de los postres
Este pequeño pueblo es otro de los imperdibles para visitar en un viaje por Boyacá. Es reconocido por la belleza de su centro histórico, sus bellos paisajes rurales y montañosos, y sus ricas tradiciones campesinas. Información de Fontur indica que su arquitectura es uno de los grandes atractivos y en el centro del pueblo se aprecian la iglesia y la casa de la cultura, entre otras edificaciones que le otorgan unas características particulares, pues en todo el municipio se mantienen las construcciones con estilo colonial. A esto se suma su rica gastronomía en la que predominan deliciosos postres.
Paipa y sus aguas termales
Este municipio es conocido como ciudad turística de Boyacá, debido a su oferta de aguas termales y la cercanía con el Lago Sochagota. Allí los turistas pueden hacerse tratamiento de bienestar y relación como hidroterapia y lodoterapia, experiencias muy buscadas por quienes desean relajarse y disfrutar de propiedades minerales naturales. En el mencionado cuerpo de agua es posible practicar actividades acuáticas como kayak o esquí náutico.
Monguí, un pueblo colonial
Monguí es otro de los municipios que forman parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia. Es un destino de estilo colonial en el que destacan sus calles empedradas, construcciones coloniales y ambiente tranquilo, que lo convierten en uno de los más encantadores de Boyacá. Entre sus principales atractivos destacan la Basílica de Nuestra Señora de Monguí y el antiguo convento de San Francisco, importantes muestras de la arquitectura colonial. Además, es conocido como la ‘cuna del balón’, por su producción artesanal de balones de fútbol.
Ráquira y su cultura artesanal
Este es uno de los pueblos más coloridos de Boyacá, ubicado muy cerca de Villa de Leyva y que destaca por su tradición artesanal y cultural. Sus fachadas llenas de colores y su ambiente típico reflejan la herencia ancestral de la región, especialmente en la elaboración de piezas de barro y cerámica. Allí se encuentran todo tipo de objetos decorativos y utilitarios elaborados a mano, como jarrones, platos, macetas y figuras tradicionales. Además, quienes visitan el pueblo pueden participar en talleres de alfarería para aprender sobre las técnicas artesanales utilizadas desde hace generaciones.
Tibasosa, el productor de feijoa
Este destino combina historia, cultura y naturaleza y es conocido por su producción de feijoa. Este municipio también sobresale por su arquitectura colonial, con plazas y casonas antiguas que transportan a los visitantes a otra época. Allí los viajeros también pueden practicar deportes de aventura, que son aptos tanto para menores como para adultos. Saliendo del casco urbano es posible visitar y conocer el tercer zoológico más grande de Colombia, y el primero de Boyacá, conocido como Guatika Bio-parque.