El casco de la moto es uno de los elementos de seguridad más importantes para el conductor. Su uso es obligatorio para todos los ocupantes del vehículo y está pensado para cuidar la cabeza de golpes fuertes en caso de accidentes.
El mercado actual ofrece todo tipo de cascos con una variedad de precios, diseños y opciones de pago. Sin embargo, lo más importante es elegir uno que cumpla con la normativa vigente de seguridad y se ajuste de manera correcta a la cabeza del usuario.
Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial de Argentina, los cascos reducen las lesiones en el cráneo debido a que dispersan la fuerza del impacto sobre una superficie más grande.
También previenen el contacto directo entre la cabeza y el objeto contra el que se estrelle, debido a que actúan como una barrera mecánica. El material mullido del interior ayuda a absorber el golpe y el cráneo se detiene con mayor lentitud.
Además, deben ser livianos, contar con las normas de tránsito y permitir escuchar. La mayoría tiene fecha de vencimiento debido a la limitación en la vida útil de los elementos que lo componen.
¿Cómo elegir la talla?
Una vez el motociclista haya elegido un casco que le brinde seguridad, es hora de encontrar la talla ideal. De acuerdo con la marca Honda, esto se puede conocer con solo dos pasos.
Lo primero es medir la cabeza. Para ello, se mide la circunferencia del cráneo con una cinta métrica. Las medidas varían según los cascos, pero sirven de referencia para elegirlo.
El segundo paso es probarlo. Con el casco seleccionado y la medida, se pueden probar los favoritos. La marca explicó que el casco no debe presionar la corona de la cabeza y la parte que cubre las mejillas tiene que ajustarse alrededor de la cara firmemente.
Si los dedos entran sin problema entre el casco y la piel, es demasiado grande. Por el contrario, si genera dolor en alguna parte o presión excesiva, se necesita una talla mayor.
Los cascos sueltos no proporcionarán más protección por ser más grandes, sino que causarán problemas en la vía. Para escoger uno para niños, también se debe medir la cabeza primero y probar el casco con el cabello suelto.
Honda recomienda buscar uno específico para menores, debido a que los cascos pequeños de adultos pueden ser muy pesados. Estos son elementos de seguridad que deben contar con certificaciones y deben ser reemplazados tras el primer accidente.