Una de las mayores preocupaciones del sector automotriz es qué hacer con las baterías de carros eléctricos cuando se acaba su vida útil. Estos elementos no pueden ser desechados fácilmente debido a la cantidad de contaminantes y riesgos que conlleva.
La mayoría de estas baterías tiene una vigencia de 10 a 15 años en los automóviles eléctricos actuales. Cuando dejan de funcionar, se desmontan y pasan por un proceso de extracción de materiales como el níquel y cobalto.
Si no se realiza con cuidado, puede crear una cadena de afectación ambiental que deja una huella de carbono significativa. Debido a la dificultad de su reciclaje y las implicaciones ecológicas, la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, investigó cómo simplificar el proceso.
Los resultados fueron publicados el 9 de junio en la revista Energía y Ciencias Ambientales. Los autores hallaron un método, denominado Direct Electrode-to-Electrode Regeneration (DEER), que permite reciclar las baterías con un proceso de lavado químico.
Esta operación logra que las baterías recuperen hasta el 95% de su capacidad y reduce los costos actuales de reciclaje en un 56%. Además, según los académicos, es un método más respetuoso con el medio ambiente que los usados en la actualidad.
¿Cómo funciona?
El autor principal del estudio fue el investigador postdoctoral Kiwon Kim y el proyecto estuvo dirigido por la profesora de Ingeniería Química Vibha Kalra. El proceso DEER realiza una regeneración directa de electrodo a electrodo que permite que se traigan intactos y sean colocados en una celda con una solución electroquímica específica. El lavado disuelve la capa aislante que acumula la batería a medida que se carga y descarga.
“Las reparamos tal cual, sin triturarlas ni pulverizarlas, y luego las volvemos a colocar en una batería nueva. La disolución es básicamente lo que ayuda a la batería a recuperar su capacidad. Se observa una recuperación del 95%. Por lo tanto, estamos acortando enormemente el ciclo de economía circular”, indicó Kalra.
El equipo realizó un análisis del impacto tecnoeconómico y ambiental del proceso para conocer su potencial impacto. El estudio encontró que DEER reduce el costo de fabricación de celdas recicladas y disminuye los contaminantes nocivos.
Ahora, los investigadores buscarán probar su método en baterías industriales para conocer cómo se comporta ante la pérdida de elementos como el litio.