Un estudio realizado por la organización Safe Kids Worldwide y denominado Reducing Risks for Teen Drivers encontró que el 84 % de los adolescentes aprenden a conducir guiados por un padre.
Además, los papás indicaron que el 88 % de ellos ha hecho parte de las clases de instrucción de sus hijos y les han enseñado a manejar. Estos datos demuestran que la práctica familiar sigue vigente y se ha convertido en una de las principales formas de transmitir conocimientos, hábitos de seguridad y comportamientos responsables al volante entre generaciones.
El estudio encontró que aprender a conducir junto a los padres y seguir las reglas establecidas en el hogar ayuda a que los adolescentes adopten hábitos más seguros al volante.
Según Safe Kids Worldwide, los acuerdos familiares sobre normas de conducción y el ejemplo de los padres pueden reducir significativamente las conductas de riesgo entre los conductores adolescentes.
Por ejemplo, cuando existe una norma familiar que exige el uso del cinturón de seguridad, el 90 % de los jóvenes afirma utilizarlo siempre. En cambio, entre quienes no tienen una regla de este tipo, solo el 47 % lo usa de manera constante.
Consejos de los padres
Los autores de la investigación hallaron que la mayoría de los padres entrega una serie de consejos que resulta útil para los adolescentes. Las familias donde existen reglas de conducción y acuerdos formales crían conductores con menos probabilidades de tener comportamientos de riesgo.
“Los jóvenes con normas familiares claras tenían más probabilidades de usar siempre el cinturón de seguridad y menos probabilidades de exceder los límites de velocidad, conducir bajo efectos del alcohol o drogas, distraerse al volante, transportar pasajeros adolescentes o conducir de noche”, indicó Safe Kids.
El estudio también observó que los adolescentes miran el ejemplo de sus padres y lo imitan a la hora de ponerse frente al volante. Algunos de los consejos que la mayoría de los familiares entrega a los jóvenes tienen que ver con la seguridad y el respeto por las normas de tránsito.
Una de las más comunes, según Safe Kids, es revisar el vehículo antes de arrancar. También es importante escuchar la sugerencia de inspeccionar el estado de las llantas, las luces, la posición de los espejos y otras piezas claves del vehículo.
Manejar despacio y sin exceder los límites de velocidad es una de las recomendaciones familiares. De igual manera, respetar las señales de tránsito, evitar las distracciones y no manejar con fatiga son consejos de padres que siguen vigentes para conductores experimentados.