La amaxofobia es definida por la RAE como la “fobia a conducir un vehículo o a viajar en él”. Esta condición se presenta como nervios o ansiedad a la hora de ponerse frente al volante.

Muchas personas sienten inquietud cuando manejan por primera vez. Sin embargo, cuando el nerviosismo no se pasa con la práctica y el tiempo, puede que sea necesario ver a un profesional.
Volkswagen México indicó que el miedo a conducir puede surgir por falta de confianza en las habilidades propias o preocupación de terminar en un accidente. Este tipo de sensaciones se pueden enfrentar con cuidado y espacio.
La recomendación de la marca para los conductores primerizos que sientan nervios es ir al ritmo propio y tomarse todo el tiempo necesario. Practicar en entornos seguros y cómodos ayuda a tomar confianza y concentrarse en el carro.
“A medida que se sienta con mayor comodidad, podrá, progresivamente, ir enfrentándose a entornos más desafiantes, siempre asegurándose de avanzar a su propio ritmo. Esta exposición gradual ayudará a manejar el carro o camioneta con mayor seguridad y tranquilidad en diversas situaciones”, explicó la marca.
Lo segundo es familiarizarse con el vehículo. Dedicar tiempo a conocer el auto, sus funciones, el ajuste de los asientos y los espejos es vital para sentir comodidad como el conductor.

También es importante practicar maniobras básicas como estacionar, frenar o girar. Con más entrenamiento, resultará más natural manejar en cualquier circunstancia.
¿Cómo eliminar los nervios?
Volkswagen México sugirió conducir en compañía para reducir los nervios. La presencia de una persona de confianza, familiar, amigo o pareja, puede ayudar a tener una mayor sensación de seguridad.
Si el acompañante es un conductor experto, será mejor para que sirva de guía en circunstancias difíciles y de consejero en tiempo real. Si el objetivo es manejar sin problemas, es clave fijarse metas de forma gradual que ayuden a seguir el progreso.

Por ejemplo, cada salida a practicar es una oportunidad para ponerse un objetivo alcanzable. Al inicio puede ser realizar ciertas maniobras o dar la vuelta a una calle completa. Con el tiempo, el desafío puede ser hacer trayectos más largos o ir a un lugar específico.
La práctica regular es necesaria para superar el miedo a conducir, sobre todo en entornos y condiciones diferentes. Si después de intentarlo, la ansiedad no desaparece, es necesario hablar con un experto en el tema.
