Luego de que el Gobierno chino anunciara una investigación a más de 3 millones de vehículos Tesla, Xiaomi, Xpeng, Chery, Geely, Dongfeng y FAW por motivos de seguridad que involucraban las puertas de los automóviles, las autoridades asiáticas decidieron sancionar a las compañías retirando 7 millones de unidades que, de acuerdo con los hallazgos, pueden presentar afectaciones.
La medida hace parte de una campaña de China, liderada por ministerios y la Administración Estatal para la Regulación del Mercado (SAMR), que pretende elevar los estándares de calidad y seguridad de los vehículos fabricados en el país y tendría una vigencia por 12 meses, en los que buscan que los fabricantes de estos vehículos sean más estrictos con los parámetros de seguridad.
Así, se materializa lo que inició como una revisión de consistencia, confiabilidad y durabilidad de sus vehículos. Distintos medios del país asiático han señalado que esta es la investigación más grande en materia automotriz que se ha hecho en el país.
Esto se da en medio de tensas particularidades que vive el sector automotriz en China. Cada vez se hace más fuerte el poderío asiático frente a sus competidores, gracias a las nuevas tecnologías; así lo demuestran las alianzas más recientes de algunas marcas como Porsche y Chevrolet con fabricantes del país.
Mercado automotriz en China
Aunque las fábricas de vehículos chinos pasan por uno de sus mejores momentos y ya le apuntan a la expansión global, en el territorio local están perdiendo terreno. Los datos de la Asociación China de Automóviles de Pasajeros demostraron que las ventas de vehículos locales en el país bajaron en un 20% en los últimos meses.
Esto desencadenó un juego en los precios que algunos medios especializados califican como una guerra comercial. Al respecto, se refirieron algunos de los personajes más importantes de la industria en Asia.
“Los fabricantes de automóviles chinos tienen un exceso de capacidad de producción, cadenas de suministro altamente competitivas, productos cada vez más sofisticados y un fuerte incentivo económico para buscar el crecimiento fuera de China”, dijo Bill Russo, director ejecutivo de la consultora Automobility, con sede en Shanghái.
Por su parte, la Asociación de Fabricantes de Automóviles de China (CAAM) advirtió que esta medida tomada por el Gobierno puede llegar a desencadenar algunas alteraciones comerciales, al ponerse en tela de juicio la consistencia y seguridad de los vehículos.
Es importante precisar que esta decisión no fue una ofensiva exclusivamente contra Tesla, pues las autoridades ordenaron la revisión de vehículos de Xiaomi, Leapmotor, Xpeng, Chery, Geely, Dongfeng y FAW, como se mencionó previamente; sin embargo, es la fábrica de vehículos eléctricos la que se lleva todos los reflectores, puesto que es la marca que más acumula unidades en la investigación.