La electrificación del parque automotor es un fenómeno que cada vez toma más forma en el mundo y Colombia ya da pasos prometedores, registrando estos vehículos entre los más vendidos; sin embargo, la adquisición de estas nuevas tecnologías ha traído también muchas dudas y mitos.
Los vehículos eléctricos e híbridos son una innovación con múltiples propósitos y le apuntan a renovar las tecnologías de los automotores, ofreciendo una mejor experiencia para sus usuarios, una descontaminación auditiva y una descontaminación ambiental.
Este último punto es de los que más ha inquietado, pues muchos tienen clara la reducción de la contaminación de estos automotores cuando sustituyen parcial o totalmente la quema de combustibles fósiles en su funcionamiento. Sin embargo, el uso de las baterías eléctricas genera nuevas dudas, como: cuando estas terminan su vida útil, ¿van a descontaminar más de lo que lo hacían los vehículos a combustión con sus emisiones?
Ronny Rodríguez Chaves, viceministro de Energía de Costa Rica, desmintió a SEMANA algunos de los mitos más comunes de estas nuevas tecnologías vehiculares.
SEMANA: Viceministro, ¿las baterías de estos vehículos eléctricos pueden contaminar más al finalizar su vida útil que los motores a combustión?
Ronny Rodríguez Chaves: Esa pregunta tiene todo el sentido del mundo porque la batería sí es un residuo del proceso. ¿Qué es lo que debe hacerse formal y responsablemente?: logística reversa.
SEMANA: ¿En qué consiste esa “logística reversa”? ¿Cómo se ha implementado en su país?
R.R.C.: En Costa Rica se instauró una empresa que recoge todas las baterías al final de su vida útil y hace una valoración para tomar dos posibles decisiones. 1: Si se puede reutilizar con otro tipo de vehículos, inclusive para almacenamiento de energía, o 2: Si efectivamente ya cumplió la vida útil y se empieza a hacer toda la separación de sus partes responsablemente para reutilizarlos, recuperarlos o venderlos internacionalmente.
De esta forma, Rodríguez especifica que estos residuos sí pueden terminar contaminando el medio ambiente si no se les da un tratamiento adecuado que permita su reutilización y la optimización de todos sus materiales.
En Colombia existen empresas y esquemas formales dedicados a la recolección, gestión ambiental y reciclaje de baterías de litio empleadas en vehículos eléctricos e híbridos; sin embargo, muchos de los usuarios de estos vehículos aún desconocen estos procesos que deben realizarse con sus automotores.
Ahora bien, esta tecnología apenas se está consolidando en el país. Aunque desde 2019 el presidente Iván Duque estableció la meta de que en 2030 rodaran al menos 300.000 vehículos eléctricos en las calles colombianas, por el momento, solo hay un poco más de 100.000, ocupando el 17% del parque automotor colombiano, según MinTransporte.
Y, aunque antes se creía que estas baterías completaban su vida útil a los 5 años, la evidencia ha mostrado que pueden llegar a completar hasta 15, por lo que, debido a la ‘juventud’ de estas tecnologías en Colombia, todavía no es una problemática de consideración en el territorio nacional.