Los carros eléctricos se han convertido en uno de los mayores intereses y necesidades de varios usuarios, que poco a poco comienzan a adentrarse en el espacio de movilidad sostenible a través de estos coches.

La más reciente información entregada por la Andi y Fenalco muestra que en Colombia se han matriculado un total de 29.347 unidades nuevas durante los meses de enero a julio, trayendo consigo un incremento del 231,2 % a lo visto en 2025.
Una de las mayores preocupaciones o inquietudes que varios conductores tienen antes de comprar un carro eléctrico radica en su batería, debido a un miedo a la poca distancia que puede recorrer, además de futuros reemplazos que pueden terminar siendo costosos.

Sin embargo, recientes estudios han indicado un paradigma favorable para los coches que dependen de este elemento, desmintiendo uno de los mitos más conocidos de los vehículos eléctricos.
Lo que muestra la investigación
Los datos más recientes, emitidos por la firma de análisis Recurrente, muestran que un coche eléctrico medio conserva aproximadamente el 95 % de su autonomía original luego de haber sido utilizado durante cinco años.
Asimismo, esta tendencia presenta más mejoras cuanto más nuevo sea el vehículo, pues, de acuerdo con el estudio, aquellos modelos que sean del año 2026 retienen de media un 97 % de autonomía a los tres años y un 95 % a los cinco.
La diferencia con los primeros coches eléctricos es más llamativa cuando se tiene en cuenta la tasa de sustitución de batería. La información presenta que uno de cada 12 coches eléctricos fabricados entre 2011 y 2016 tuvo que cambiar su batería en algún momento.

A partir de los coches fabricados desde 2022, la cifra cayó hasta el 0,3 %.
De acuerdo con expertos, el rendimiento y la autonomía de las baterías se han optimizado debido a las mejores químicas utilizadas en estas, además de la utilización de sistemas de gestión térmica mucho más sofisticados y un software más preciso.
En diálogo con el Wall Street Journal, Viet Nguyen-Tien, investigador de la London School of Economics, dijo que estos avances han permitido que las baterías modernas duren tanto como el motor de un carro de combustión, incluso llegando a recorrer más kilómetros.
Cabe mencionar que, si bien ha aumentado la mejora de las baterías, estas pueden terminar degradándose mucho más rápido según distintos factores.

Una de las más frecuentes es la carga rápida en corriente continua, ya que, de acuerdo con la empresa de telemática Geotab, una batería cargada habitualmente a alta potencia comienza a perder autonomía al doble de velocidad que una cargada de forma más suave.
Cargar siempre el carro al 100 % o dejar que la batería esté por mucho tiempo en 0 % también acelera el envejecimiento.
