Este jueves 11 de noviembre, TransMilenio anunció que empezará a operar nuevos buses del sistema integrado de transporte. Los vehículos buscan mejorar la experiencia de los pasajeros e incluir innovaciones en los viajes.
Este 2026 y en 2027, el sistema espera incorporar 711 buses eléctricos, entre zonales y troncales. De esos, 68 Transmizonales ya están en operación y son parte de la flota.
Una de las novedades es la llegada de un nuevo color de silla. Tradicionalmente, los buses llevaban puestos rojos y azules. Los primeros, dedicados para el uso de cualquier pasajero, y los segundos, para personas en condición de discapacidad, adultos mayores, mujeres embarazadas, niños y niñas.
Ahora, los buses contarán con sillas de tono aguamarina para viajes de cuidado. Su utilización será para quienes se transporten en el sistema acompañando o asistiendo a alguien que requiera apoyo.
De acuerdo con la Secretaría Distrital de Movilidad, el objetivo es reconocer “que quien cuida también necesita condiciones más cómodas y seguras para el viaje”.
Beneficios de los buses eléctricos
Según la entidad, los nuevos vehículos cuentan con características que mejorarán la experiencia de los usuarios. Algunas de estas son cámaras de vigilancia interior en casos de emergencia, monitoreo y botón de pánico.
También contarán con wifi gratuito, puertos USB, más sillas preferenciales de color azul, espacios para personas en sillas de ruedas o coches de bebés, pasamanos texturizados para facilitar su localización, manillas de agarre y pasamanos en todas las sillas.
Las madres lactantes ahora podrán hacer uso de sillas de dimensiones extendidas específicamente para ellas. Además, habrá espacios para animales de asistencia, pantallas informativas, parlantes internos y cámaras que detectan si el conductor tiene somnolencia, está fumando o usando el celular.
“Esto hace parte de nuestras apuestas para mejorar integralmente la experiencia de los usuarios de TransMilenio, con cada vez mejores tecnologías y tipologías de vehículos que se adaptan a las necesidades cambiantes de la ciudad, aumentan la accesibilidad e inclusividad, reducen nuestro impacto ambiental y ratifican el liderazgo de Bogotá en transporte público, siempre innovando para mejorar el servicio”, indicó María Fernanda Ortiz, gerente general de TransMilenio.
La flota eléctrica trae otros beneficios para los conductores y operadores, al eliminar los ruidos generados por los motores y buses antiguos. De acuerdo con la secretaría, esto “disminuye la fatiga o cansancio de quienes los conducen y aumenta su confort”.