Las proteínas son de los nutrientes que más funciones cumplen en el organismo. El cuerpo las necesita para fortalecer y mantener los huesos, los músculos y la piel.

La biblioteca médica MedlinePlus explica que las proteínas son moléculas grandes y complejas que se encargan de realizar la mayor parte del trabajo en las células y son necesarias para la estructura, función y regulación de los tejidos y órganos del cuerpo.

También ayudan a mantener y aumentar la masa muscular, a generar anticuerpos, a mantener la piel, uñas y cabello saludables, equilibrar las hormonas, transportar oxígeno, cuidar las articulaciones y mantener en buenas condiciones el sistema nervioso, precisa información del portal de bienestar y salud Tua Saúde.

Proteínas que más beneficios aportan para el cerebro

Estos nutrientes se pueden encontrar en alimentos como la carne, los huevos, las nueces, las lentejas, los garbanzos, el queso y algunos granos o guisantes, entre muchos otros. Las que se hallan en la carne y otros productos animales son proteínas completas, es decir, que suministran todos los aminoácidos que el cuerpo no puede producir por sí mismo.

Por su parte, la mayoría de las proteínas de origen vegetal son incompletas y por ello se deben combinar distintos tipos para obtener todos los aminoácidos que el organismo requiere para su normal funcionamiento. Estas se pueden obtener de las habas, soya, quinoa, fríjoles y guisantes, entre otros.

Los especialistas indican que es importante consumir proteínas todos los días, porque el cuerpo no las almacena del mismo modo que acumula grasas o carbohidratos. La cantidad que una persona necesita depende de su edad, sexo, estado de salud y nivel de actividad física.

Cuando el organismo no recibe la suficiente cantidad de proteínas puede enviar señales como las siguientes.

- Debilidad del cabello: Las proteínas mantienen el cabello sano. Dado que el pelo, y los folículos que los sostienen, están hechos de proteínas, cuando hay deficiencia de las mismas, se debilitan.

- Antojos de alimentos. Según un artículo publicado en el portal Cuerpo Mente y escrito por Claudina Navarro, las proteínas se metabolizan, es decir, que se transforman en glucosa de manera lenta, por lo que contribuyen a que los niveles de azúcar en la sangre sean estables. Si el cuerpo no consume suficiente proteína es más fácil que éstos suban y bajen, lo que provoca cambios en los niveles de energía y deseos de consumir alimentos dulces y grasos, que pueden causar afecciones de salud.

La fruta que aporta proteína y controla el colesterol

- Pérdida de masa muscular. Cuando el organismo no ingiere suficientes proteínas, recurre a las del tejido muscular, generando que los músculos se degraden y pierdan volumen y resistencia. Esto puede llevar a que la persona se sienta débil y cansada.

- Enfermedades frecuentes: Un artículo publicado en la revista GQ, de México y escrito por Paloma González, indica que las células del sistema inmunológico están hechas de proteína, por lo que si estos nutrientes no son suficientes en el organismo, éste se vuelve más débil y le cuesta protegerse ante amenazas como las bacterias y los virus. Esto hace que con frecuencia las personas se enfermen de resfriados o gripas, por ejemplo.

- Mala cicatrización. Cuando hay deficiencia de proteínas, los procesos de cicatrización de las heridas se hacen más lentos pues las células no se renuevan de forma rápida.

- Cambios de humor. La publicación de Cuerpo Mente asegura que la falta de proteínas puede provocar fatiga, cansancio, falta de concentración, insatisfacción y, en el peor de los casos, incluso ocasionar hasta cuadros de depresión.

Cuatro proteínas para mejorar la memoria

- Fracturas: El pobre consumo de alimentos que contengan proteínas también está relacionado con las fracturas frecuentes, según el portal Men´s Health. “Varios estudios han demostrado, sobre todo en los adultos de cierta edad, la conexión existente entre una ingesta pobre en proteínas y las fracturas de cadera”, precisa.

- Uñas quebradizas: La falta de proteínas puede hacer que las uñas se vuelvan débiles, quebradizas, y en algunos casos se podrán evidenciar manchas blancas y marrones. Si el cuerpo no consume suficiente de este nutriente también se puede afectar la piel, ya que las proteínas permiten la regeneración celular.