Un bello espectáculo apreciaron por estos días los habitantes y guardaparques del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, quienes quienes tuvieron la oportunidad de avistar una ballena de aleta (balaenoptera physalus), el segundo cetáceo de mayor tamaño en el mundo, después de la ballena azul.
Según personas de la comunidad del Archipiélago de San Bernardo (Islote y Mucura), jamás en la historia de esta región habían visto o reportado la presencia de un individuo de esta especie, razón por la cual, según Parques Nacionales Naturales, es tan importante registrar este hecho. Se trata de animales que se encuentran en todos los océanos y por ello su presencia en el mar caribe no es atípica.
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Desde el avistamiento de este gran mamifero, los funcionarios del Parque con apoyo de otras instituciones expertas en el tema, han estado monitoreando sus movimientos para verificar que se ubique en zonas profundas y evitar que se encaye, así como para prestar asistencia al ejemplar, en caso de que pueda requerirla.
Parques Nacionales recomienda a los visitantes del área protegida evitar acosar a este ejemplar para no causarle estrés y permitir su paso tranquilo por el Caribe.

Foto: Parques Nacionales Naturales
Esta es una especie que se encuentra en peligro de extinción debido a factores como la caza indiscriminada por parte de las industrias pesqueras. Se trata de un animal que puede llegar a medir hasta 27 metros y tener entre 50 y 100 pliegues gulares en el vientre. Larga y estilizada, tiene cara en forma de “V” y posee una pequeña aleta dorsal en forma de hoz, que casi nunca despliega en el buceo y sus aletas pectorales son relativamente finas y cortas.
Su alimentación está basada principalmente en el zooplancton, aunque también se alimenta de pequeños peces y calamares. Alcanza velocidades de natación de hasta 30 kilómetros por hora, bucea a profundidades de más de 230 metros y suele emerger oblicuamente sacando primero la cabeza.

Foto: Parques Nacionales Naturales
