Pese al avance de los movimientos antiinmigrantes, los flujos de personas entre países no se detienen, menos aún en medio de los conflictos que persisten en el mundo. Datos de la Ocde, recopilados por Visual Capitalist, muestran que entre 2019 y 2024 Polonia fue el país del grupo con el mayor aumento de inmigración permanente: 129 por ciento, impulsado por un mercado laboral fuerte y su cercanía con Ucrania. Lituania, México y España también registraron alzas significativas.

En contraste, destinos tradicionales como Canadá, Estados Unidos y Australia siguieron atrayendo migrantes, aunque a menor ritmo. Colombia sobresale entre los países con caídas, con una reducción de 73 por ciento en los migrantes, atribuida a la estabilización tras la ola récord de llegadas de venezolanos, que alcanzó su pico alrededor de 2019. Aun así, el país sigue albergando la mayor población migrante de América Latina, la cual podría volver a crecer tras el terremoto que azotó a Venezuela.
