La Estación de Carabineros de Bogotá y las guarniciones pasaron de ser sitios de reclusión para policías, militares, funcionarios y exfuncionarios a lugares privilegiados a donde llegan investigados por cualquier delito. Según el Inpec, en Carabineros está recluido Sergio Enrique Arias Cabrales, empresario petrolero condenado a 30 meses de prisión por no pagar el IVA.

Otra reclusa es Margareth Chacón, condenada por el crimen del fiscal antimafia de Paraguay, Marcelo Pecci. Un argumento es la seguridad. ¿Acaso El Buen Pastor no es una prisión que brinde esas condiciones? El listado es largo y lo integran, por ejemplo, Daneidy Barrera (Epa Colombia) y Luis Eduardo López Rosero, el contratista de los carrotanques del escándalo de la UNGRD, quien permanece en un centro de reclusión especial de la Policía de Pasto, su tierra de origen.
