La consejera para los Derechos Humanos, Lourdes Castro, no ha logrado explicar qué hacía con unos encapuchados que estaban pintando un mural sobre los falsos positivos en la calle 80 con carrera 30, en Bogotá. Los hermanos José Jaime y Julián Uscátegui denunciaron a la funcionaria, que se encontraba con los grafiteros. SEMANA consultó a la Consejería y contestaron que el mural es ajeno a ellos, pero afirmaron que Castro estaba “pasando a conocerlo”. Esas explicaciones no terminan de convencer.

Hermanos Uscátegui denunciaron que se estaba haciendo mural sobre falsos positivos en el que se relacionaba a su padre. Había una alta funcionaria del Gobierno
