Hubo revuelo en Colombia por un presunto atentado de las disidencias de las Farc contra el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, en Hidroituango el 2 de marzo.
La noticia causó revuelo en el país, pero el Ejército desmintió la situación y el presidente Gustavo Petro hizo lo mismo. ¿Cómo se descubrió la amenaza? Fue en una llamada telefónica en la noche del primero de marzo que escucharon ambos mandatarios con sus equipos de trabajo, esquemas de seguridad y un comandante de las Fuerzas Militares en el departamento. Los escoltas de Rendón notificaron un sobrevuelo de drones en la hidroeléctrica antes de la visita –lo que causó alarma–, y las autoridades negaron que estuvieran adelantando esa actividad, incluso EPM.

La conclusión, en su momento, era que, por el tipo de aparato y vuelo, este pertenecía a una estructura de la guerrilla. El Ejército recomendó no viajar para mitigar los riesgos.
