14 por ciento de la mano de obra del país, en todos los niveles de calificación, ocupa la construcción.
14 por ciento de la mano de obra del país, en todos los niveles de calificación, ocupa la construcción. | Foto: Cortesía Camacol

Análisis

La construcción es sinónimo de reactivación: Camacol

La presidenta de Camacol Nacional, Sandra Forero, analiza el entorno actual del sector constructor y explica las razones por las cuales ve con optimismo el 2021.

16 de noviembre de 2020

Sandra Forero Ramírez*

El 2020 ha sido un año sin parámetro de comparación. Un periodo para asumir retos, afrontar realidades y proyectar los esfuerzos para reactivar nuestra economía en una coyuntura aún incierta. Un año en el que hemos podido aportar como sector constructor herramientas muy importantes para la reactivación económica del país y continuar, a pesar de las dificultades, construyendo confianza para la inversión y fortaleciendo nuestra actividad.

Este 2020 cerrará con un interesante dinamismo de las ventas de vivienda nueva, lo que refleja una recuperación acelerada y deja claro que la vivienda sigue siendo una prioridad de inversión de los hogares colombianos. Esto se ha logrado de la mano de los 1,5 millones de trabajadores de la construcción con quienes hemos cumplido estrictos protocolos de bioseguridad y de empresarios comprometidos decididamente con garantizar la salud de sus colaboradores y mantener y recuperar el empleo de nuestra vibrante cadena de valor.

Ahora vemos 2021 como un año para el que proyectamos que las ventas de vivienda nueva crecerán 7,5 por ciento, lo cual superará las 195.000 unidades. Casi 200.000 nuevos sueños hechos realidad para los colombianos. En números, la inversión en vivienda tendría un incremento del 4,1 por ciento, al llegar a los 34,8 billones de pesos. Sin duda, la Vivienda VIS seguirá liderando las ventas con un crecimiento de 14 por ciento, impulsada por el éxito de la política gubernamental y su programa ‘Mi Casa Ya’, que mes tras mes supera los límites históricos de ejecución de subsidios y se convierte en el principal instrumento de acceso a la vivienda formal para los hogares del país. Y desde luego, los incesantes esfuerzos por estimular la inversión en este rubro mediante el programa Frech No VIS y de garantías de crédito a través del Fondo Nacional de Garantías.

En ese contexto, confiamos en que durante 2021 podremos consolidar la recuperación del sector y lo vemos como un año objetivamente positivo –en medio de la pandemia– que permitirá cumplir nuestra apuesta por el país.

¿Por qué nos atrevemos a decir esto? Las cifras nos acompañan para señalar que hablar de construcción es hablar de reactivación. La construcción ocupa hoy el 14 por ciento de la mano de obra en todos los niveles de calificación, a la vez que demanda productos e insumos directos de 36 subsectores y 174 líneas de producción, nada menos que el 54 por ciento del aparato productivo del país. Esto significa que de cada 100 pesos de inversión en vivienda, 54 se van a la demanda de insumos, materiales, etcétera. Así mismo, de cada empleo directo en el sector se generan 1,4 indirectos en la cadena industrial asociada.

Nuestras metas no solo están puestas en ese año que viene. A 2022 esperamos generar 720.000 empleos directos e indirectos, realizar inversiones por 120 billones de pesos y lograr construir 500.000 viviendas formales y 12 millones de metros cuadrados en proyectos no residenciales. Para cumplir estos propósitos debemos ampliar la frontera de inversión en nuestro sector y ello lo logramos mediante una mayor oferta de proyectos. Eso implica gestionar el suelo urbanizable de manera oportuna y gerenciar proyectos urbanos estratégicos que tiene el país. Para lograrlo, el concurso de los entes territoriales será fundamental.

También será clave buscar oportunidades de nuevos mercados como la exportación de vivienda, aprovechando la devaluación del tipo de cambio, el enorme atractivo turístico de nuestras hermosas regiones y la oferta existente de proyectos, lo mismo que impulsar la construcción de multifamiliares exclusivos para la renta entendiendo que cuatro de cada diez hogares en el país viven bajo arrendamiento. Estas son oportunidades que en los países vecinos han sido fuentes fundamentales de inversión.

Debemos avanzar en simplificar y digitalizar los trámites y procedimientos que tienen que ver con el sector, así como garantizar la suficiencia de los subsidios para la creciente demanda de vivienda y ayudar a los municipios de Colombia con sus Planes de Ordenamiento Territorial para así construir juntos, en medio de esta nueva realidad, las ciudades y las viviendas que los colombianos siguen, como nosotros, soñando en tener para garantizar un mejor mañana.

*Presidenta Camacol Nacional