Coronavirus en China, AP (AP Photo/Andy Wong)
Coronavirus en China, AP (AP Photo/Andy Wong) - Foto: AP

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Buscan al Paciente Su, la primera persona con síntomas de covid-19 que probaría que el virus escapó de un laboratorio

Los resultados de la investigación fueron entregados por los servicios secretos británicos, quienes también buscan probar que China ha ocultado información sobre la pandemia.

La tesis de que el coronavirus escapó de un laboratorio en Wuhan, China, sigue cobrando mayor fuerza en los países de occidente. No solo pesan los señalamientos de Estados Unidos y las teorías científicas, también están en el trabajo por conocer el origen de la covid-19 los británicos.

Los servicios secretos de Reino Unido informaron que consideran “factible” que la pandemia del coronavirus tuviera su origen en un laboratorio de investigación chino, según publicó The Sunday Times, cuya fuente sostiene no obstante que quizás “nunca llegaremos a conocer” el origen real del SARS-CoV-2. Si se confirma esta teoría, el virus habría escapado accidentalmente del Instituto de Virología de Wuhan concretamente, una tesis que niega Pekín de forma insistente.

Esta línea de investigación, que Estados Unidos se toma muy en serio, estaría respaldada por el informe de inteligencia publicado por el expresidente estadounidense Donald Trump en uno de sus últimos actos al frente de la Casa Blanca y que sostiene que hubo contagios entre trabajadores del Instituto de Virología de Wuhan en 2019, con un virus similar al SARS-CoV-2.

Según el medio, los servicios secretos británicos están trabajando con los estadounidenses para investigar la posibilidad de que el Gobierno chino haya ocultado el origen real del virus.

La fuente de los servicios secretos reconoce que el “secretismo” chino dificulta llegar a conclusiones sólidas. “Puede haber lagunas en las pruebas que nos lleven por un camino y pruebas que nos lleven por otro (...). Los chinos mentirán en cualquier caso. No creo que lo lleguemos a saber”, precisaron. Esta teoría implicaría que el laboratorio chino estaría experimentando y manipulando una cepa del virus SARS que se contagió accidentalmente a la población.

Y aunque parecen señalamientos repetidos respecto a lo dicho por EE. UU., los servicios secretos entregaron información precisa sobre el “Paciente SU” o “Paciente Cero” que habría contraído el virus un mes antes de lo reportado por China, es decir, en noviembre de 2019 y no el 8 de diciembre, como indicaron las autoridades orientales a la Organización Mundial de la Salud.

Uno de los investigadores le dijo al medio británico que la ubicación del paciente de 61 años está identificada. “Pudimos identificar el nombre exacto, la edad y la dirección de un caso sospechoso muy temprano”, señaló, agregando que la dirección de vivienda de la persona estaría al lado de la Línea 2 del Metro de Wuhan y no estaría lejos del Hospital del Ejército Popular de Liberación, que trató los primeros casos del virus.

Las declaraciones se suman a la exposición del exjefe de la Agencia Estadounidense de Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), Scott Gottlieb, quien manifestó que una fuga del virus SARS-Cov-2 tiene mucho sentido, pues en Wuhan se han estado analizando los tipos de virus SARS durante muchos años y un laboratorio “mal manejado” podría haber dado paso a la fuga.

“La lista de personas que apoyan la tesis de un origen animal no se ha movido. Y la de personas que sugieren que (el virus) pudo haber salido de un laboratorio siguió creciendo”, resumió a la cadena CNBC. “Hace un año” apoyar la hipótesis de los animales “tenía mucho sentido porque era el escenario más probable”, explicó.

Hace unos días el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenó a todas las agencias de su país, incluyendo a los laboratorios nacionales, colaborar para descifrar el origen del virus.

“Le pedí a la comunidad de inteligencia que redoble sus esfuerzos para obtener y analizar información que nos pueda acercar a una conclusión definitiva. Deben de entregar el reporte en 90 días”, dijo el mandatario, haciendo eco de la petición que había hecho días antes su secretario de Salud, Xavier Becerra, quien pidió a la OMS iniciar la segunda fase de su estudio sobre este tema, pero con más transparencia.