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Premios Nobel y exmandatarios piden suspender patentes de las vacunas contra el coronavirus

Estas personalidades creen que la supresión de la propiedad intelectual del inmunizante es “una etapa vital y necesaria para acabar con la pandemia”.


En una carta pública, varios premios Nobel y exjefes de Estado o de gobierno pidieron una suspensión temporal de las patentes de las vacunas contra la covid-19 e invitaron al presidente estadounidense, Joe Biden, a que apoye la iniciativa.

La supresión de la propiedad intelectual del inmunizante es “una etapa vital y necesaria para acabar con la pandemia”, consideran los 170 firmantes de la carta, entre ellos los expresidentes de Francia, François Hollande, y Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y el exprimer ministro británico Gordon Brown.

“Estamos esperanzados por las informaciones según las cuales su administración está examinando una suspensión temporal de los derechos de propiedad intelectual de la OMC durante la pandemia, como lo propuso Sudáfrica y la India”, piden en un carta también firmada por varios premios Nobel, como Muhamad Yunus (Paz), Joseph Stiglitz (Economía) o Françoise Barré-Sinoussi (Medicina).

Tras ser enviada a la OMC el 2 de octubre, la propuesta de Sudáfrica e India recibió el apoyo de varios países en vías de desarrollo y la oposición de la mayoría de países occidentales, donde se encuentran las sedes de las grandes farmacéuticas.

El texto propone una suspensión temporal de algunas de las obligaciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) para que cualquier país pueda producir la vacuna sin preocuparse de disponer de la patente.

La mayoría de países en el mundo intentan vacunar lo más rápido posible a sus respectivas poblaciones para intentar frenar la covid-19 y la aparición de nuevas variantes del virus que reduzcan la eficacia de las vacunas.

Vacuna Johnson & Johnson en EE. UU.

Estados Unidos decidió mantener durante al menos otra semana la suspensión de las vacunas de Johnson & Johnson contra la covid, cuyo retraso en la distribución en Europa será compensado a partir de abril por un flujo de dosis de Pfizer.

En tanto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) pidió a los países de las Américas aplicar una “estrategia integral” para frenar el nuevo embate pandémico, que afecta en particular a Sudamérica.

Un panel de expertos en salud de Estados Unidos dictaminó que la suspensión del uso de las vacunas Janssen (Johnson & Johnson) continuaría al menos una semana más para tener tiempo de evaluar el riesgo de coágulos sanguíneos. También la suspendió Sudáfrica.

Se trata de siete casos notificados de coágulos entre más de 6,8 millones de dosis de Johnson & Johnson administradas en Estados Unidos.

El martes, J&J, que debe entregar 55 millones de dosis a la Unión Europea en el segundo trimestre, había anunciado que “retrasaría el despliegue” de su vacuna de dosis única en Europa.

Los problemas en Europa de Janssen fueron seguidos con una aceleración de la parte de Pfizer/BioNTech: unas 50 millones de dosis del dúo estadounidense-alemán, previstas inicialmente para el cuarto trimestre, llegarán a partir de abril, lo que elevará a 250 millones las dosis en el segundo trimestre, anunció la Comisión Europea.

Además, la UE abrió negociaciones formales con BioNTech y Pfizer para encargar 1.800 millones de dosis adicionales de las llamadas vacunas de “segunda generación” para combatir las variantes actuales y futuras del coronavirus, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

Más de 820 millones de dosis de vacunas se han administrado en todo el mundo, pero las dificultades de acceso y la seguridad de las dosis han golpeado las esperanzas de salir pronto de la pandemia, que ha matado a cerca de tres millones de personas y devastado la economía mundial.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) anunció que se pronunciará sobre la vacuna Janssen la semana que viene.

Esta situación ya la ha padecido la vacuna de AstraZeneca, cuyo uso fue limitado en varios países a las personas mayores después de casos aislados de coágulos de sangre entre los más jóvenes, algunos fatales.

Y este miércoles Dinamarca se convirtió en el primer país europeo en decidir abandonar definitivamente la vacuna de AstraZeneca, a pesar de que la EMA y la Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomiendan.

Con AFP