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Yasuke: una banda sonora excepcional de Flying Lotus para un anime que divide

Desde su reciente estreno, este anime estadounidense de Netflix ha recibido más espadazos que aplausos del público, pero en su música y sonido deja una experiencia valiosa.


Estrenada hace poco más de una semana, muchos le critican a “Yasuke” su historia inconsistente y una animación capaz de maravillar y de decepcionar de manera consistente, sus vaivenes entre lo asombroso y lo mediocre. Pero no todos la odian; los más generosos piden darle una oportunidad: recomiendan encarecidamente poner el idioma en japonés, seguirlo con subtítulos y dejarse llevar. Este resulta ser un buen consejo.

Yasuke
Los escenarios son en su mayoría, asombrosos. La animación a veces flaquea. - Foto: Netflix
Yasuke
Yasuke - Foto: Netflix

“Yasuke” es un experimento que valía la pena hacer. No toca la dimensión del anime “Samurai Champloo”, de Shin’ichirō Watanabe, que creó luego de su exitoso “Cowboy Bebop” y emitió originalmente entre 2004 y 2005. Lejos de eso. Pero en su mezcla particular (y particular sí es) “Yasuke” lo recuerda y le rinde homenaje a esa obra genial.

“Champloo” lo tiene todo: integra una historia genial llevada por tres personajes en contacto y contraste, las historias de samuráis y el Japón moderno, animación increíble (una costumbre del estudio) y una banda sonora cargada de hip hop de alta calidad. Es Okinawa, es todo lo rural y suenan las calles de una urbe occidental.

“Yasuke” puede ser vista como una creación simétrica, pues se inspira y ubica en el país del sol naciente y se gesta en el Estados Unidos afro, en la cabeza creativa de LeSean Thomas. La serie de seis capítulos se ambienta en la época feudal de un Japón fantástico (hecho que enfurece a los puristas). Por eso, antes que decir que se trata de “la historia del primer samurái africano que sirvió a las órdenes del legendario daimio Oda Nobunaga” es mejor aclarar que se trata de “la historia del primer samurái africano que sirvió a las órdenes del legendario daimio Oda Nobunaga reimaginada en clave fantástica”. Para muchos ese detalle rompe el interés, pero intentos narrativos en televisión como los de Lovecraft Country dejan en claro que esta mezcla de estilos hacen parte de un movimiento mayor.

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Yasuke tendrá más temporadas, pero aún no se anuncia cuántas más. - Foto: Netflix
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Se le puede conectar a Yasuke con creaciones televisivas como Lovecraft Country en que creaen y mezclan sin temor a incomodar a los puristas. - Foto: Netflix

En el centro de la historia está Yasuke, el samurái de origen africano que debe dejar atrás su bajo perfil como remador de canoa y retomar las espadas para defender a quien así lo necesita: una mujer y su pequeña hija. Al ronin más famoso de la historia lo conocemos entonces en este Japón feudal de guerra, enormes robots y magia.

La crítica no ha golpeado la serie tanto como los espectadores, quizás más radicales en sus expectativas y menos dados a reconocerle sus virtudes experimentales y el terreno que pueda abonar para más creaciones que rompan moldes y logren “remezclar” los ya existentes. Como “un drama febril y brutal de ficción histórica que combina misticismo poderoso, mutantes demoníacos, robots explosivos y lucha de espadas para una psicodélica historia de arrepentimiento y redención”, lo calificaron en RogerEbert.com. La gente, por su parte, habla de potencial desperdiciado (pero no tanto de tiempo desperdiciado).

Yasuke
Yasuke - Foto: Netflix

Un sello distintivo: sonido

La banda sonora es quizás la espada samurái de la serie, la sangre en sus venas. Compuesta por Flying Lotus, un artista de música electrónica que supo volar cabezas de los colombianos hace tres años cuando Radiohead lo invitó a su concierto en el Parque Simón Bolivar de Bogotá, la música despliega su magia compositiva, su manejo de emociones y secuencias vibrantes.

Acostumbrado a composiciones personales, musicales, la banda sonora es un nuevo frente en su carrera. Sobre su método, a la revista Variety le confesó: “Algo que descubrí a la hora de hacer bandas sonoras es a usar un metrónomo mientras veo la escena. Esto pues hay un tempo implícito en cada escena, en cada película, en cada secuencia de acción. Hay un ritmo implícito. Entonces yo seguía ese tempo, y una vez le encontraba el pulso, ahí ya podía empezar a crear”.

Como las grandes bandas sonoras, se deja disfrutar por su cuenta. Y sí que vale la pena, especialmente en ir descubriendo sus matices.

El trabajo de la serie y de su música ha inspirado también a muchos artistas a compartir con Flying Lotus sus creaciones y anotaciones sobre quienes contribuyeron a su creación y al encargado del diseño de los personajes, Takeshi Koike.