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Indirita, el nuevo lanzamiento de La Ruca y el Quinde, cuenta los rituales fúnebres del Pacífico

La Ruca es una lideresa del pacífico y cantora representativa de la región que guarda un legado cultural de saberes ancestrales.


Usaid y Discos Pacífico se unieron para trabajar en un proyecto que busca conectar al Pacífico sur con las posibilidades de la nueva industria de la música. Se trata de un laboratorio creativo en donde se construye una industria musical que responda al territorio, a su gente y a un desarrollo distinto.

Cabe señalar que la población que ha venido trabajando en el equipo son mayoritariamente víctimas del conflicto o población vulnerable de la región, así se ha logrado rescatar talentos musicales y se ha ayudado a resignificar su historia a través del arte.

”La maestra Ruca ha sido la encargada de mostrar el camino hacia el encanto del Pacífico desde su labor en la enseñanza y como cantora…”, así describió Nidia Góngora la labor cultural y transformadora que realiza la lideresa de esta agrupación en su territorio.

En esta ocasión, La Ruca y el Quinde lanzaron su segundo sencillo llamado Indirita. Una canción que guarda todo el misticismo de los funerales de esta zona del país.

“Indirita hace un viaje para la gloria, se va a la eternidad, se va a la eternidad…” se escucha en los versos de la canción, los hechos que inspiraron esta canción fueron hechos de la vida real e insumo para que la lideresa compusiera dicha obra espiritual y musical. Esta canción es un viaje místico que nos lleva a uno de los rituales fúnebres más respetados por las comunidades afro del Pacífico Sur, los chigualos.

El sencillo se divide en dos partes, primero se habla sobre la pasión, el sentimiento que tienen familias y amigos por la partida de la niña, la segunda parte hace honor al chigualo, un juga, que llega a la obra para poner alegría y celebración de los seres queridos que gozan por el alma inocente que se va, “a la gloria eterna ya se va”, asegura la maestra Ruca.

Los chigualos son rituales fúnebres, propios de las comunidades afro del Pacífico, allí se despide el alma de niñas y niños de corta edad al morir. De acuerdo con las creencias de la cultura, cuando un menor muere, el alma inocente se va directo al cielo con Dios, por lo que el ritual se convierte en festejo y alegría.

El proyecto apoyado por Usaid espera ser el espacio creativo que se sueña con una industria que responda al territorio, a su gente y a un desarrollo distinto.

“Creemos firmemente que la industria cultural y creativa es uno de los ejes principales para el desarrollo promisorio de nuestro Pacífico sur y le apostamos a la música como ese eje dinamizador de toda este modelo que está generando empleo y desarrollo a partir de la cultura”, puntualizó Jorge Amézquita, coordinador técnico de la estrategia de la industria creativa y cultural del Pacífico sur para el programa Territorios de Oportunidad de Usaid.

La Ruca, una lideresa y luchadora de la cultura del Pacífico

La riqueza musical de lugares como Barbacoas en Nariño ha sido guardada y compartida generación tras generación por maestras como Ruth Elena Cabezas, más conocida como La Ruca, una mujer de talante fuerte, lideresa en su comunidad, quien según dicen ha escrito más de 1000 canciones.

La Ruca, además de ser una de las cantoras más representativas del territorio, es también una maestra que guarda un legado cultural de saberes ancestrales que su madre, abuela y antepasados heredaron de generación en generación.