¿Por qué es importante una asesoría en prevención de riesgos legales para las empresas?

En medio de tiempos coyunturales como los que vivimos, las compañías necesitan del acompañamiento de firmas de abogados con trayectoria, como GHA, para evitar contingencias y estar legalmente cubiertas.


La pandemia cambió, de manera global, la forma en la que se prestan los servicios, y las firmas de abogados no fueron la excepción, por el contrario, tuvieron grandes desafíos jurídicos por los constantes cambios que generó la crisis, entre ellos ponerse en la tarea de idear, estructurar y activar nuevos esquemas de atención a clientes que garantizaran una asesoría de calidad, inspirando la misma confianza que permite la presencialidad.

Se aprendieron varias lecciones, pero la más relevante fue el fortalecimiento de los canales digitales en la operación y administración de la justicia, así como de la oferta de los servicios legales, que no solo motivó a los bufetes de mayor trayectoria y reputación a contactar a sus clientes virtualmente, sino también a jueces, árbitros, entre otros; alineándolos a las nuevas necesidades, y con las mismas o mejores garantías de servicio.

Desde esta perspectiva, las empresas hoy necesitan menos de oficinas físicas que, al parecer, terminan siendo útiles para atender reuniones especiales con algunos clientes y llevar a cabo ciertos análisis o comités sobre uno que otro asunto de trabajo; situación que ha traído una reducción importante en los costos de infraestructura y servicios.

Cambios importantes

“Particularmente, en GHerrera Abogados y Asociados (GHA) innovamos para seguir manteniendo una comunicación constante, tanto con el cliente interno como externo. De hecho, nuestra prioridad de inversión, en los últimos dos años, ha sido para la modernización tecnológica, lo que nos ha dado la oportunidad de responder -de forma ágil y eficiente- al gran número de empresas y personas naturales que acuden a nuestros servicios jurídicos, pero también de mantener una permanente capacitación e interacción con nuestro equipo de colaboradores”, sostiene Gustavo Alberto Herrera Ávila, director general y fundador de GHA.

Otro aspecto positivo que ofrece la virtualidad es que ha ayudado a varias firmas a hacer seguimiento de procesos judiciales y trámites en diferentes ciudades, lo que antes imponía límites y costos superiores, al requerirse de mayor tiempo y de una dispendiosa logística.

“Antes de presentarse la pandemia, GHA ya contaba con estos adelantos, al ofrecer atención virtual y presencial en Cali (donde iniciamos labores hace casi 30 años), Bogotá, Popayán, Pasto, el Eje Cafetero, el Caribe y Santander, lo que nos ayudó mucho a tener hoy una operación nacional, con rápida respuesta. No obstante, también hemos llegado a otras compañías fuera del país, como: Chile, Estados Unidos, Ecuador, Venezuela y Perú, que requieren de nuestra asesoría en propiedad intelectual, inversión y consultoría”, anota Miguel Agudelo, socio y coordinador de operaciones de GHA.

La prevención de riesgos legales

No cabe duda que la pandemia es una de las coyunturas con las que vamos a tener que vivir por mucho tiempo y, en ese sentido, el apoyo de la tecnología será crucial, especialmente para lograr una atención oportuna de los clientes, pero –a la vez- el mejor canal para ofrecerles consultoría, atender sus litigios y asesorarlos en la prevención de riesgos, siendo este último un tema fundamental, del que muchas empresas en Colombia se vieron obligadas y en la necesidad de aprender e implementar rápidamente, durante 2020.

“Lastimosamente en Colombia todavía no hay una fuerte cultura enfocada en la administración adecuada de riesgos y en cómo anticiparlos, y es por eso que podemos terminar igual que en la década de los ochentas: a punta de litigios. Tampoco hay todavía un amplio conocimiento de los seguros; de hecho, hoy el aseguramiento representa un bajo porcentaje del PIB, mientras en otros países es mayor”, adiciona Gustavo Alberto Herrera.

Para tal efecto, los bufetes en el manejo de asuntos legales, como GHA, tuvieron que hacerse varias preguntas con la llegada de la covid-19, entre ellas: ¿Cómo proteger a mi cliente? ¿Qué hacer para que cumplan con sus labores proactivamente? ¿Cómo proteger sus intangibles?

“Por eso mismo, en pleno inicio de la pandemia, una de nuestras grandes tareas, como abogados, fue la de ofrecer a nuestros clientes soluciones digitales y una gestión adecuada en ciertos procesos, que han evitado problemas judiciales, litigios y altos gastos de dinero. Y es que en la atención jurídica debe considerarse cuáles son las mejores herramientas para una óptima distribución de los riesgos financieros, cibernéticos, operacionales, entre otros, que no solo afecten a grandes empresas, sino a firmas de abogados, como nosotros”, dice Luisa Fernanda Herrera, socia y coordinadora de Propiedad Intelectual de la firma GHA.

“Lo primero que hicimos fue asesorarlos en la manera de reducir costos, con la implementación de apropiadas estrategias jurídicas. Por eso, como primera medida, apuntamos en lograr una disminución significativa del valor del arrendamiento de sus sedes físicas y, de manera paralela, trabajamos para evitarles controversias en la devolución de inmuebles e intervenimos en su relación con proveedores y clientes, para negociar y mejorar las condiciones contractuales con ellos, obteniendo un impacto positivo, tanto en costos como en administración de riesgos. Otra asesoría importante es que los hemos orientado en la manera de lograr cobertura frente al lucro cesante o las ganancias que pueden dejar de percibir en tiempos, como los actuales, que en 2020 significaron pérdidas importantes”, agrega el Director General de GHA.

La identificación de contingencias

Definitivamente la pandemia nos ha dejado, entre otras cosas, muchos aprendizajes. Además de la transformación digital de las compañías -que era una necesidad sentida, desde antes de presentarse el virus, pero que hoy se ha hecho aún más evidente con los elementos jurídicos que esto conlleva y que demanda día a día- la conciencia frente a la cobertura de riesgos mediante pólizas de seguro y otros mecanismos o herramientas jurídicas que deben ser evaluadas por las empresas, también ha tenido un papel protagónico en estas épocas.

Es necesario que las compañías identifiquen estos riesgos que pueden dificultar su funcionamiento y sus operaciones. “Nosotros estamos enfocados en ello, y asumiendo los casos y consultorías, incluso, desde la perspectiva de la prevención, de manera transversal; aunque actualmente los riesgos de mayor atención -además de los cibernéticos, que pueden generar daños consecuenciales como la interrupción del negocio y la violación de los derechos de propiedad intelectual- también están los relacionados con incumplimientos contractuales y los efectos en la valoración de las empresas y de sus intangibles.

“Así resulta crucial determinar la mejor estrategia en la revisión, elaboración y negociación de los contratos frente a contingencias externas; al igual que el estudio sobre la viabilidad o no alegar causales de exoneración, como el caso fortuito, la fuerza mayor ante el incumplimiento o, incluso, auscultar la posibilidad de revisar los contratos, dada la alteración de las condiciones iniciales al momento de la celebración del mismo, de cara a las actuales. Entre otros, estos son los elementos clave ahora, aunados a la necesidad de examinar jurídicamente las decisiones de inversión y constitución de compañías, ante las situaciones sociales y de salud de hoy”, recalca Luisa Fernanda Herrera.

Esta firma con casi 30 años en el mercado, cuenta hoy con más de 70 clientes corporativos de alto nivel, y un número similar de personas naturales. “Nuestro éxito se centra en el hecho de que buscamos conocer profundamente su operación, dar una asesoría preventiva para sus contingencias que eviten futuros problemas pero, especialmente, les brindamos apoyo integral, transversal e incondicional”, enfatiza Agudelo.

“Para tal efecto, contamos con un equipo profesional de cerca de 100 colaboradores en todo el territorio nacional, que se desempeña en las diferentes áreas del derecho, y que siente las necesidades del cliente como propias, para atenderlas con profesionalismo y compromiso. Ese es nuestro ADN, la incondicionalidad”, finaliza Gustavo Andrés Herrera Sierra, director de talento humano de GHA.