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Renzo Merino, analista soberano para Colombia de la agencia calificadora Moody’s Investor Service - Cortesía Moody's - Foto: Cortesía moody’s

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“Calificación de Colombia dependerá de lo que apruebe el Congreso en la reforma fiscal”: Moody’s

La calificadora de riesgo considera que si la reforma no logra recaudar lo que espera el Gobierno, se tendrá que sacrificar el gasto en los programas sociales o la disminución de la deuda en los próximos años.

La reforma fiscal que el Ministerio de Hacienda radicó ante el Congreso de la República la semana pasada es uno de los aspectos de política pública más importantes que evaluarán las calificadoras de riesgo con el fin de determinar si Colombia mantiene su grado de inversión.

En entrevista con Dinero, el vicepresidente y analista soberano para Colombia de la agencia Moody’s Investors Service, Renzo Merino, dijo que la reforma será fundamental para el futuro de la economía y las calificaciones del país.

En el proyecto presentado, el Ministerio de Hacienda proyecta que la reforma fiscal incrementará los ingresos de la Nación en $23,4 billones por año, aunque esta cifra podría cambiar, dependiendo de lo que aprueben los legisladores.

Si bien no estamos manejando aún metas específicas de cuánto esperamos que recaude el Gobierno con la reforma y lo que implicaría para la calificación, si la reforma termina no recaudando tanto como espera el Gobierno, claramente va a haber que hacer un sacrificio: no se van a poder mantener los programas sociales como se propone, o el proceso de consolidación fiscal en los próximos años se vería complicado”, dijo Merino.

De acuerdo con lo proyectado por el Gobierno, de los $23,4 billones que se recaudarían con la reforma, $4,6 billones se usarían para el programa de Ingreso Solidario (el cual se quiere dejar permanente), $1,8 billones para la compensación del IVA y $800.000 millones para la promoción del empleo y distintos subsidios.

Fuentes y usos tributaria
Fuentes y usos tributaria - Foto: Ministerio de Hacienda

De hecho, días atrás el viceministro general de Hacienda, Juan Alberto Londoño, dijo que todos los programas sociales que implementa el Gobierno, con los cambios propuestos en la reforma, le cuestan a la Nación $11 billones al año.

“Si no hacemos esta reforma social sostenible, lo que estaríamos diciendo es que a partir de junio los 3 millones de hogares que reciben Ingreso Solidario no lo van a recibir más. Además, los que reciben ayudas de Familias en Acción verían disminuidos estos giros a la mitad”, dijo Londoño en su momento.

Renzo Merino, analista soberano para Colombia de la agencia calificadora Moody’s Investor Service - Foto: Cortesía moody’s

Calificación en riesgo

Para Moody’s, lo peor que puede suceder si la reforma no recauda lo esperado es que la deuda no disminuya como lo estima el Gobierno, lo cual tendría un impacto negativo directo en la calificación del país.

Nuestra expectativa es que la calificación se mantendría en su nivel actual si es que vemos que las medidas que se aprueben en 2021 conlleven a que las métricas de deuda mejoren en los próximos años. Si creemos que estas medidas aprobadas solo serán suficientes para mantener las métricas de deuda o si vemos que estas irán empeorando, eso pesaría sobre la calificación porque esta ya no estaría alineada con Baa2”, dijo Merino.

En su Plan Financiero presentado a principios de este año, el Ministerio de Hacienda proyecta que la deuda bruta del Gobierno Nacional Central (GNC) aumente al 65,4 % del PIB este año y que empiece a bajar a partir del 2022, para lo cual son fundamentales los recursos que aportaría la reforma fiscal.

“Hay un riesgo a que el debate en el Congreso termine afectando la efectividad de la reforma para poder aumentar los ingresos estructurales del Gobierno”, advirtió Merino.

Deuda GNC
Deuda GNC - Foto: Ministerio de Hacienda

El analista dijo que, aparte de la reforma fiscal, el futuro de la calificación colombiana dependerá de otros anuncios que haga el Gobierno y que estén relacionados con el proceso de ajuste fiscal.

“Nuestra expectativa es que la perspectiva negativa de Colombia sea uno de esos análisis que dura entre 12 y 18 meses. Más allá de la reforma fiscal, habrá otros anuncios importantes que afectarán las cuentas fiscales para el próximo año y creemos que hacia finales de 2021 o principios de 2022 tendremos suficiente información para evaluar la perspectiva negativa”, enfatizó Merino.

También resaltó que, si bien la reforma fiscal es crucial en el corto plazo, hay otras iniciativas legislativas que el Gobierno debería mirar, sobre todo en temas laborales y pensionales.

“Si bien entendemos que en el corto plazo el debate de la reforma fiscal es crucial para la perspectiva de la calificación y las métricas de deuda, creemos que eventualmente se tendrán que considerar otros temas importantes que apoyen al crecimiento de la economía en el largo plazo. Se deben ver reformas en el sector laboral, pensional y en los mercados de capital, que podrían ayudar por el lado fiscal, la productividad y en general a la economía colombiana”, complementó.

A Moody’s le gustó la reforma radicada

En términos generales, a Moody’s Investors Service le gustó la reforma que presentó el Gobierno por su componente de incremento de los ingresos, reducción del gasto y ajuste fiscal.

“La propuesta de reforma del Gobierno va en línea con nuestras expectativas, respecto a las medidas que se piensan implementar en el proceso de consolidación fiscal”, dijo Merino.

Agregó que las medidas para incrementar los ingresos ayudarán a generar espacio fiscal para “afrontar desafíos” en temas sociales como la desigualdad. En cuanto a la disminución del gasto, Renzo Merino dijo que con la propuesta se ayuda a flexibilizar un poco esa estructura de gastos, mientras que en el tema de política fiscal resaltó que se busca fortalecer el marco de la política fiscal y apoyar la credibilidad del proceso de consolidación fiscal en los próximos años.

“Los posibles cambios que se están anunciando en la regla fiscal, como poner límites al endeudamiento y fortalecer las instituciones de monitoreo fiscal, serían importantes tanto para aumentar la transparencia y simplificar un poco el marco de la regla fiscal”, dijo.

Sobre la posibilidad de que la reforma fiscal frene la recuperación económica por el incremento de la tributación en personas naturales y empresas, Merino dijo que los principales efectos de la iniciativa legislativa se verán a partir de 2022, donde la economía ya debería estar más adentrada en un proceso de recuperación.

“En el corto plazo, si bien la reforma podría afectar las expectativas de recuperación de los agentes económicos, en 2021 no debería tener un impacto. En materia de gastos, el Gobierno está intentando mantener programas de apoyo a la población vulnerable y eso debería en parte ayudar a la economía”, dijo.

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