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Fedesarrollo advierte que la pobreza rural está mal medida en Colombia

Según la entidad, el Dane redujo el umbral de pobreza monetaria rural sin “ninguna explicación económica convincente”.


El director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, escribió una columna de opinión en El Tiempo en la cual advierte que hay errores en la medición de la pobreza rural en Colombia.

Según Mejía, el Departamento Administrativo Nacional y de Estadística (Dane) redujo la línea de pobreza rural en Colombia para 2020 desde $210.969 hasta los $199.928, lo cual trae alteraciones en el número total de pobres.

En la nueva metodología de pobreza, que tiene cifras desde 2012, es la primera vez que la línea de pobreza rural cae en términos nominales frente a la del año anterior. Esta reducción en la línea de pobreza rural no fue explicada durante la presentación de los resultados de pobreza por el Dane ni tampoco aparece mencionada en el comunicado del comité de expertos,”, escribió Mejía.

Agregó que “no existe una explicación económica convincente para una reducción de la línea de pobreza rural del 5,3 % en un año en el que la inflación fue de 1,6 % y la inflación de hogares pobres fue de 2,3 %”.

Este cambio, según el director de Fedesarrollo, hizo que el número de pobres rurales en Colombia fuera inferior al esperado por el centro de pensamiento.

En un cálculo preliminar en el que la línea de pobreza rural aumenta en consonancia con la inflación en hogares pobres, encontramos que la pobreza monetaria rural sería de 46,8 %, casi cuatro puntos porcentuales por encima de la cifra reportada por el Dane y en línea con el deterioro del empleo y los ingresos laborales en el sector rural”, dijo Mejía.

Ahora bien, si se mira el impacto de las transferencias monetarias del Gobierno en la disminución de la pobreza, Fedesarrollo estima que la pobreza antes de las ayudas sería del 51 % y no del 47,1 % reportado por el Dane.

“La pobreza nacional también sería más alta, 43,4 %, frente al 42,9 %publicado por el Dane”, escribió Mejía.

Para Mejía, la disminución en la línea de pobreza rural llevada a cabo genera varias “inquietudes”, pues fueron varias las entidades que generalmente hacen las revisiones de estas cifras antes de que sean publicadas.

“Que ninguno de los actores involucrados en la verificación de esta información se haya percatado de la reducción en la línea de pobreza rural abre varias inquietudes. En esta ocasión no surtieron efecto los protocolos internos de validación de los cálculos hechos por el Dane. Segundo, por qué el DNP tampoco se dio cuenta, en su verificación independiente, de un dato que a todas luces es atípico y que debería haber levantado alertas en los técnicos de la institución”, resaltó Mejía.

Añadió que el Comité de Expertos tampoco hizo un llamado al Dane para que verificara los resultados de pobreza, teniendo en cuenta los cambios en las líneas de medición.

“Es urgente que el Dane proceda a ajustar la línea de pobreza rural con una cifra que esté verdaderamente acorde con lo observado en materia de aumentos de precios en ese sector”, dijo Mejía.

Luis Fernando Mejía finalizó resaltando que el Dane es una institución seria con una reputación admirable, razón por la cual cree que se deben hacer los ajustes necesarios para que estos episodios no se repitan.

Días atrás, el Dane reveló que la pobreza monetaria en el país, en el 2020, escaló hasta un 42,5 %. Esto implica que el país tiene ahora 21.021.564 personas en condición de pobreza monetaria, desde una cifra de 17,4 millones que había en el 2019, y antes de la pandemia. Esto implica que hay casi 3,6 millones de personas más, que empeoraron su situación socioeconómica.

La pobreza extrema es aún más alarmante. En el país hay ahora 7.470.265 personas que no logran ni siquiera la ingesta calórica mínima.

Con este dato, Colombia sumó 2.781.383 personas más en esa precaria condición. En porcentaje, se trata de un 15,1 % en 2020, 5,5 puntos porcentuales más a la registrada en 2019, cuando fue 9,6 %.