Especiales Editoriales

Hambre: la otra pandemia que azota a Colombia

Miles de colombianos están aguantando hambre. Los hogares donde solo se consume una comida al día pasaron de 55.915 a 287.473. Además, 3,2 millones de familias solo están comiendo dos veces al día. Hay que detener esta crisis.

17 de noviembre de 2020, 11:11 p. m.
Informe Especial: HAMBRE

Durante 35 años ha cultivado papa en un terreno montañoso. Hoy, la caída en el precio del producto, la ha llevado a privarse de las frutas y cambiar la carne por el hueso. Reportaje sobre el hambre en el país.

Camilo Ernesto Pirela Soto, de 50 años, relató a Semana cómo ha hecho para sobrevivir a los efectos de la pandemia y su lucha diaria para mantener a su familia pidiendo alimentos vencidos en los supermercados.

El migrante venezolano tiene dos años viviendo en Bogotá.
Camilo Pirela, de 50 años, relató a Semana cómo hace para mantener a su familia pidiendo alimentos vencidos en los supermercados. Foto: Gustavo Mejía

Fabián Maldonado, un reconocido payaso del sur de Barranquilla, tuvo que colgar los coloridos trajes para rebuscarse en la calle y darle de comer a su hija de 2 años y el resto de la familia.

Fabián Maldonado, conocido como Carcajadas.
Fabián Maldonado, conocido como Carcajadas. Foto: John Estrada /Semana

Muchos culpan a los TLC y a las importaciones de la gran paradoja: en un país con el potencial agropecuario de Colombia hasta los campesinos y muchos ciudadanos pasen hambre. ¿Cuál es la razón?

Cultivo papa Ventaquemada
Campesinos cultivadores de papa. Ventaquemada Boyacá Noviembre 4 de 2020. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

A los problemas de nutrición en la primera infancia que se registra en hogares vulnerables del país se sumó este año la pandemia, que ha agravado la situación para muchos niños y niñas.

Niños de La Guajira siguen muriendo de hambre.
Niños de La Guajira siguen muriendo de hambre. Foto: José Guarnizo / SEMANA

El fenómeno de la pobreza no solo afecta a las personas de estratos bajos. En segmentos de alto ingreso, hay vulnerabilidad frente a choques como el desempleo. A veces no alcanza ni para el mercado.

La barranquillera Glidis De Armas comparte un cuarto de 12 metros cuadrados con 4 hijos y 6 nietos. Como en miles de hogares del país, en este el hambre es un habitante más.

Glidis de Armas y familia.
Glidis de Armas y familia. Foto: John Estrada /Semana


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