Las modalidades más comunes son el hurto a través de la suplantación en sitios web, pagos en línea, la violación de datos personales y obtención de datos a través de software malicioso.
La fuga de datos deja expuestos a los consumidores a estafas y diferentes tipos de fraudes. - Foto: 123RF

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Pilas: Que sus datos no lo vuelvan víctima de delitos financieros

La fuga de datos deja expuestos a los consumidores a estafas y diferentes tipos de fraudes.

En la actualidad, los datos son de los activos más valiosos que pueden tener las compañías. De esta manera, se ha escuchado constantemente que los datos son considerados el nuevo petróleo.

Los consumidores están en una constante producción de datos, los cuales las compañías aprovechan para comprender necesidades, gustos, comportamientos de compra y financieros en general.

Son tantos los datos que estos se convierten en una mina de oro para aquellas compañías que quieren captar nuestra atención, pero también para los ciberdelincuentes, que se aprovechan de las brechas de seguridad y con estas, la fuga de datos que puede surgir de cualquier interacción que tengamos.

Luiz Fernando Ohara Kamogawa, director financiero de Semantix, explicó: “Cuando las prácticas de seguridad son susceptibles de intrusión, hacen más fácil la captura de la información por parte de los delincuentes, abriendo la posibilidad a que se den diferentes tipos de estafas”.

Blanco de ataque

La cantidad de información que se maneja en formatos digitales hace que compañías, gobiernos, entidades financieras e instituciones del Estado sean blancos para que los hackers tengan acceso a información clasificada.

Igualmente, la fuga de datos deja expuestos a los consumidores a estafas y diferentes tipos de fraudes. En el sector financiero se encuentra que con que esta filtración puede terminar exponiendo a los clientes a ser víctimas de diferentes modalidades de estafas como extorsiones, robos, suplantación de identidad, adquisición de préstamos por parte de delincuentes a nombre suyo, transferencia de capital a otras cuentas que terminan siendo imposibles de rastrear en muchas ocasiones.

De esta manera, phishing, smishing y typosquatting, son modelos de estafas en las que se utilizan correos electrónicos, mensajes de texto y enlaces de segmentación falsos para que los clientes, al hacer clic en determinadas direcciones web, compartan su información y se vuelva susceptible a las estafas.

Son mensajes llamativos en enlaces acortados, que imposibilitan que los usuarios vean el contenido de la URL antes de hacer clic.

Por tal motivo, conocer la información es importante, saber cómo actuar para prevenir caer en este tipo de situaciones, y cómo reaccionar cuando ya eres víctima de algún tipo de ciberdelito, lo es en igual medida.

A tomar medidas

Por tal motivo, conocer la información es importante, saber cómo actuar para prevenir caer en este tipo de situaciones, y cómo reaccionar cuando ya eres víctima de algún tipo de ciberdelito, lo es en igual medida.

Por tal motivo, algunas acciones siempre son bienvenidas y evitan la mayoría de las situaciones de riesgo:

  1. - Trate siempre de usar la aplicación oficial de su entidad.
  2. - Use siempre su propio dispositivo móvil y en una red segura.
  3. - Habilite la autenticación en dos pasos con una contraseña segura.
  4. - En ninguna circunstancia comparta su contraseña.
  5. - Sea diligente y controle constantemente sus transacciones financieras.
  6. - Manténgase informado de los consejos de seguridad de su institución financiera para mantenerse al día con las nuevas modalidades de estafas y fraudes.

Igualmente, si se vio afectado por una estafa financiera lo primero que debe hacer es avisar a su entidad bancaria para solicitar la cancelación de transacciones y bloqueo de medios de pago (tarjetas de crédito, cuentas de ahorros y corriente).

Además, es importante interponer la denuncia para notificar el delito y que no solo la entidad financiera, sino la Institución correspondiente lleve a cabo la investigación para identificar la red criminal.

En este contexto, la protección de datos no debe ser confiada sólo a las entidades financieras, cada persona debe intentar mantener los datos protegidos y seguir las recomendaciones de expertos, que por más sencillas que parezcan, pueden hacer una gran diferencia.