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Así se puede acceder al nuevo subsidio menstrual en Colombia

En la primera fase del proyecto se acompañará a más de 2.000 niñas adolescentes y personas menstruantes entre los 12 y 18 años.


De acuerdo con el Dane, el 14,8 % de las mujeres entrevistadas en 23 ciudades del país presentan dificultades económicas para adquirir los elementos necesarios para el periodo menstrual.

Por otro lado, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia calcula que al menos 500 millones de mujeres menstruantes viven en condiciones de pobreza menstrual, lo que se refiere a que sufren limitaciones económicas para acceder a los productos básicos de higiene.

Para hacer frente al problema, en Antioquia se lanzó el primer Subsidio Menstrual. Este programa está impulsado por Comfama (caja de compensación antioqueña) y además busca abrir una conversación sobre la menstruación digna.

Cabe resaltar que una mujer tiene un gasto anual de alrededor de 180.000 pesos para cubrir los costos de su menstruación. Por ello, la entidad señaló que el subsidio es un “compromiso claro con la dignidad, la comprensión holística y el reconocimiento de la menstruación como un asunto social, político y cultural”.

El beneficio

En la primera fase del proyecto se acompañará a más de 2.000 niñas adolescentes y personas menstruantes entre los 12 y 18 años a conocer el proceso y resignificarlo. En esta parte podrán acceder a productos de higiene menstrual como toallas higiénicas, toallas reutilizables, tampones, copas y calzones absorbentes.

Durante noviembre y diciembre de 2021 se llevarán a cabo encuentros en el Urabá antioqueño, el sureste y el oriente del departamento y, también, en Medellín. “Una vez comience el calendario escolar de 2022, llegaremos al resto de regiones y tendremos cursos virtuales para jóvenes que deseen profundizar más sobre este conocimiento”, señalaron desde Comfama.

Las copas menstruales y los panties para el periodo son las dos opciones con las que la industria está atendiendo las demandas sostenibles de sus clientes.
Las copas menstruales y los panties para el periodo son las dos opciones con las que la industria está atendiendo las demandas sostenibles de sus clientes. - Foto: Dinero

¿Cómo acceder?

Según lo explicado por Comfama, estos subsidios se entregarán a través de un bono los cuales serán producidos desde el 1 de noviembre hasta el 14 de abril del 2022 y redimidos hasta un mes después de su entrega.

La asignación se realizará según las categorías salariales de quienes estén afiliados a Comfama y podrán ser utilizados para la compra de toallas reutilizables, calzones absorbentes y copas menstruales en los diferentes aliados autorizados: Vera Cup, Somos Martina, WAM, Nosotras y Bloom.

Valor del subsidio:

Según la categoría de afiliación y el producto de gestión menstrual, Comfama subsidiará el siguiente valor en los productos:

  • Copa menstrual: para afiliados TA y TB, subsidio hasta del 76 %.
  • Calzones absorbentes: para afiliados TA y TB, subsidio hasta del 79 %.
  • Toallas reutilizables: para afiliados TA y TB, subsidio hasta del 79 %.

El bono aplica únicamente para compra de productos de gestión menstrual (copas, calzones absorbentes y toallas reutilizables), se otorga a través de La Tiquetera y se redime a través del canal de comunicación del aliado seleccionado:

  • Está disponible para trabajadoras y sus personas beneficiarias, y solo se entrega un bono por afiliada.
  • Las personas afiliadas que generen bono para copa menstrual deberán esperar 7 años para acceder nuevamente al subsidio; las que lo generen para calzones absorbentes o toallas reutilizables, tres meses.

¿Para qué un subsidio menstrual?

Según lo señalado por Comfama, el programa y subsidio menstrual constituye una herramienta para “activar diálogos, cuidar el cuerpo, superar la pobreza menstrual y aportar culturalmente al cuidado del medio ambiente y la promoción de la salud física, mental y social de las niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes’'.

Luego de experimentar en talleres bajo la metodología de círculos de mujeres como práctica ancestral de tejido social, la compañía pudo detectar que “conversar sobre los cuerpos menstruantes, la ciclicidad y los tabúes relacionados, abre un espacio para la transformación holística e integral de las jóvenes desde la óptica biopsicosocial’'.

Además, el proyecto posibilita la pedagogía de temas relacionados como la salud sexual, el bienestar del cuerpo y la mente, la educación emocional y los vínculos entre mujeres y personas, un motivo por el cual la Caja de Compensación Familiar de Antioquia le apostó a este programa.