finanzas personales

¿Cómo usar correctamente la tarjeta de crédito para sacarle provecho?

Expertos hacen varias recomendaciones para que no se vuelva un dolor de cabeza.


Las tarjetas de crédito pueden ser una salvación o una pesadilla, según cómo se usen. El manejo correcto de estas puede sacar a la gente de un apuro, ser el punto de partida para una inversión o dar liquidez en casos de extrema urgencia, sin embargo, abusar de ellas puede abrir la posibilidad para que se desestabilice aún más la economía del hogar.

Este servicio financiero puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza si se considera como una fuente de dinero extra y se usa para gastar dinero por encima de las posibilidades, sin tener presente lo que es: otra forma de crédito de consumo que puede llegar a romper el bolsillo si se abusa.

No obstante, no se debe satanizar esta alternativa, ya que existen por algo y muchas personas que han sabido utilizarlas, han logrado metas como iniciar un negocio propio, acceder a compras en el exterior o programar parte de sus gastos para mantener unas finanzas estables.

De acuerdo con un informe que realizó la firma Raddar, en 2021 el incremento del gasto de los hogares colombianos fue de 9 %, respecto a lo estipulado en 2020. Según el análisis que se hizo, aunque el gasto fue superior el dinero alcanzó para menos.

El uso de tarjetas de crédito el año pasado registró una cifra de 46,8 %, seguida de pensiones con 25 % y salarios o rentas con la disminución de -1,6 %. Es decir, que aunque el empleo de tarjetas de crédito y créditos de consumo registraron un crecimiento importante, los salarios y las rentas siguen siendo los protagonistas en los aportes para el gasto.

Así mismo, según el Informe de Operaciones en Colombia de la Superfinanciera, los medios digitales han ganado terreno entre los colombianos: de las operaciones monetarias y no monetarias que se realizaron en el país, 52,7 % fueron por el móvil, 20,6 % por Internet, 7,5 % por cajeros automáticos, 6,7 % por datáfonos, 4,5 % por corresponsales bancarios y solo 3,9 % por oficinas físicas.

Así las cosas, queda claro que son una herramienta que existe por algo, brindan un servicio que hay que saber usar, sin abusar, para de esta forma tener un apoyo que lo pueda sacar de un apuro.

Según Asobancaria, un primer consejo es comparar las distintas opciones que hay en el mercado y analizar valores como la cuota de manejo, la tasa de interés, las fechas de corte, periodicidad de pago y los montos que ofrecen. En este último es fundamental no aceptar un cupo por encima de la capacidad de pago que se tenga.

“Asegúrese de contraer deudas que están en capacidad de pagar. Las entidades financieras llevan un registro del comportamiento de pago de las tarjetas de crédito que es reportado a las centrales de riesgo. Pagar oportunamente puede servirle para lograr otros créditos en el futuro o ampliar el cupo que ya tiene, pero colgarse en las cuotas implica dañar su historial crediticio”, explica Asobancaria en su portal sabermassermas.com.

Otra sugerencia para mantener controladas las tarjetas de crédito es comprar todo a una sola cuota siempre que la capacidad de pago lo permita y de esta manera evitar el pago excesivo de intereses. Así mismo, se recomienda hacer compras a una cuota los primeros días después de la fecha de corte, para que puedan financiarse a una tasa de 0 % de interés hasta por 50 días.

Asobancaria también recomienda hacer abonos adicionales cada que se pueda y así mantener controladas las deudas y poderlas saldar lo más rápido posible. De esta forma, se mantiene el poder adquisitivo y por ende, el control sobre las finanzas personales o del hogar. De igual forma, es bueno conocer los beneficios que ofrecen las tarjetas que se tienen, ya que se podría acceder a compras con descuentos o millas para tiquetes aéreos.

Recuerde que los avances en efectivo son costosos. Evite usar su tarjeta de crédito para obtener efectivo. Los avances son un préstamo más, por el que hay que pagar un costo asociado con su cobro, cuyo valor depende de la entidad y del canal que se use y que, además, genera unos intereses”, agregó Asobancaria.

Por último, es necesario tener en cuenta que las tarjetas de crédito son de uso personal y, por tanto, hay que tener cuidado con las recomendaciones de seguridad, evitar prestarlas o ingresar sus datos en páginas sospechosas y usarlas en lugares seguros que no tengan riesgo de clonar la información.