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El primer debate de la reforma tributaria aprobó que las iglesias paguen impuestos. - Foto: Getty Images

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Los negocios paralelos que tienen a las iglesias con el credo en la boca por los millones que tendrán que pagar en impuestos

En el primer debate de la reforma tributaria, en el Congreso, se aprobó que las iglesias comiencen a pagar impuestos con una tarifa diferencial.

Mientras la reforma tributaria sigue su camino en el Congreso de la República, se van conociendo las nuevas medidas que contempla este proyecto para los diferentes sectores del país, como es el caso de las iglesias, organizaciones que, luego del primer debate en el legislativo, quedaron a punto de comenzar a pagar impuestos.

El proyecto contempla que las iglesias y cultos que perciban ingresos por negocios anexos paguen un impuesto del 20 %; aunque inicialmente se pretendía que estas organizaciones tributaran un 35 %, las negaciones entre el gobierno, los ponentes, decidieron rebajarla 15 puntos.

En este sentido, y según se ha conocido, esas organizaciones suelen dirigir sus dineros a otro tipo de sectores que les representan millonarias ganancias año tras año, sin tener que declarar impuestos, fenómeno sobre el que el Gobierno puso la mira para lograr la meta de recaudo de 22 billones de pesos.

Negocios de las iglesias que tendrán que pagar impuestos

Como lo aclara la iniciativa, serán los negocios ajenos al oficio religioso los que comenzarán tributar y allí se encuentran un sinnúmero de actividades que utilizan estas organizaciones para hacer crecer su capital.

Estos negocios paralelos que se han identificado están relacionados con la cría de ganado bufalino y bovino, construcción de obras de ingeniería civil, transporte de carga y telecomunicación satelital, según señaló Valora Analitik.,

Así mismo, según la Dian, en respuesta enviada a la congresista Katerine Miranda, quien indagó sobre las actividades anexas de las iglesias y cultos, estás también tienen inversiones en actividades inmobiliarias, de limpieza de edificios e instalaciones industriales, actividades jurídicas y hospitales con internación.

Centros vacacionales, barberías o peluquerías, cafeterías, hoteles, comercios, parqueaderos, librerías, estaciones de radio y canales de televisión, también hacen parte del portafolio de negocios paralelos que tiene las iglesias en el país.

Durante 2020, señaló la Dian, el ingreso bruto que reportaron las iglesias fue de $ 4,1 billones y su patrimonio bruto ascendió a los $ 12,5 billones, cifras que claramente llamaron la atención de Gobierno.

Este punto de la reforma tributaria también incluye a otras organizaciones de tipo social que han desarrollado negocios paralelos que no tiene que ver nada con su oficio principal, tal como sindicatos, fondos mutuos de inversión, agremiaciones y partidos políticos, señaló el medio económico.

Ministro de Hacienda no cumplió con su palabra

El mismo ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, manifestó hace unos meses a SEMANA que “por nada del mundo” establecerían un impuesto para las iglesias o cultos; sin embargo, al juzgar por lo aprobado en primer debate por el Congreso de la República, no cumplió con su palabra.

En su diálogo con este medio, a mediados de agosto, Ocampo sostuvo que, a pesar de lo que llegaron a decir algunas personas en redes sociales, de ninguna manera se había contemplado la posibilidad de gravar a las iglesias en el gobierno de Gustavo Petro: “La iglesia siempre ha estado por fuera del sistema tributario”.

“Este es un país que respeta todas las religiones. No nos vamos a meter en eso (...) muchas iglesias tienen más bien falta de dinero. O sea, son poquitas las que tienen exceso de dinero. En su mayoría no son prósperas”, dijo en su momento el ministro Ocampo.

Pese a sus palabras, ahora estas organizaciones tendrán que pagar un impuesto del 20 % sobre los ingresos que les generen los negocios paralelos que sostengan.

Una de las primeras en celebrar este cambio tributario que llegará para las iglesias en el país fue la congresista Katherine Miranda, quien fue la encargada de promover el artículo que fue aprobado en primer debate.

Según ella, fue el resultado del trabajo de muchas personas que creen que llegó el momento de ponerle coto y fiscalizar a muchos centros religiosos que se lucran de la fe y operan realmente como empresas.

“Estamos muy felices con la aprobación de nuestro artículo que les pone impuestos a las iglesias, es un impuesto a la renta del 20 % para todas las actividades económicas que estén por fuera del rito, culto, beneficencia. Esto es un gran avance, porque si algunas iglesias se comportan como empresas, pues que paguen como empresas”, dijo Miranda.