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Seis frases que no se deben decir en el trabajo para conservar una buena imagen

Mantener una buena imagen ayuda al crecimiento dentro de las empresas.


Generar una buena impresión y mantener un concepto favorable del perfil profesional entre los superiores son dos aspectos clave a la ahora de mantener un buen ambiente en el trabajo y generar expectativas de crecimiento o ascenso al interior del mismo.

Según los expertos, a la hora de decidir quiénes ocupan cargos de relevancia, las empresas siempre toman en cuenta el historial y la disposición que muestran sus empleados.

No obstante, no todos los días en el trabajo pueden ser buenos y cometer errores es una posibilidad que está a la vuelta de la esquina, así como los días estresantes en los que se quiere botar todo a la basura y renunciar, o simplemente se dicen cosas que son producto de la emoción del momento.

Uno de los lugares donde más vale la pena tener cuidado de lo que se dice es el trabajo, ya sea delante de un jefe o los mismos compañeros; en escenarios como este cabe la popular frase “cada quien es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice”.

Nicola Carboni, Babbel for Business Sales Manager, explica que muchas veces en el trabajo se utilizan frases que corren el riesgo de transmitir una falta de espíritu de colaboración y que esto es aún más evidente para quienes trabajan en contextos internacionales y al interactuar con jefes o jefas de otra nacionalidad, pueden tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas y poder expresarse correctamente.

“La buena comunicación en el lugar de trabajo ayuda a generar confianza, comprensión y respeto mutuos. En tal entorno, los empleados pueden comunicarse de manera constructiva, logrando que, por ejemplo, las reuniones y las sesiones de ‘brainstorming’ se vuelvan más fructíferas, porque se sienten libres de expresar sus opiniones y compartir ideas innovadoras. En consecuencia, hay un aumento de la productividad”, dijo Carboni.

Este experto de Babbel for Business agrega que una circunstancia negativa por cuenta de un mal comentario puede socavar seriamente la reputación y crecimiento profesional, así como la relación con el equipo de trabajo. Por esta razón, hace una recopilación de seis frases clave que deben evitar decir a toda costa:

1. “No es mi trabajo” o “esto no estaba en la descripción de mi trabajo”: cuando se le solicita a una persona realizar tareas que no son relevantes para su área de especialización, es recomendado evitar la respuesta “no es mi trabajo” o “no es parte de mis funciones”, si no quiere que lo tilden de vago.

Sugerir el nombre de un colega más especializado, es un simple gesto, que demuestra un espíritu de colaboración.

2. “No me pagan lo suficiente por esto”: también en este caso, si se cree que no tener suficiente autoridad o experiencia se podría indicar el nombre de otro colega con calificaciones más adecuadas. Este tipo de respuesta podría ser muy apresurada y ser percibida negativamente por el jefe.

Para formular una respuesta alternativa, se podría decir “creo que esta tarea no es adecuada para mi puesto actual. Por favor, déjame sugerirte una alternativa”

3. “Solo estoy siguiendo órdenes”: los expertos de Babbel aconsejan no responder esta frase a los jefes o miembros de otros departamentos que expresan una preocupación o crítica sobre la manera de operar o proseguir. Por el contrario, sugieren explicar cómo la tarea en cuestión y cómo llevarla a cabo se alinea con los objetivos del equipo.

4. “Este problema es culpa de otra persona” o “esto no es mi culpa”: en caso de un error, se tienen que asumir las responsabilidades y considerar los comentarios negativos como oportunidades de mejora. Si, por otro lado, no se tiene ninguna relación con el asunto, aún se debería responder de una manera más constructiva.

5. “Es lo que hay”, “es lo que es” o “esto es así”: “eso es todo y listo” revela cierta pasividad, mente cerrada y falta de resolución de los problemas. Para no dar esta impresión, sería necesario mantener un enfoque más proactivo, sugiriendo alternativas para mejorar la situación.

6. “Estoy tapado” o “Tengo demasiado que hacer, no puedo ayudarte. Pregúntale a alguien más”: para ayudar a los colegas incluso cuando se está sobrecargado de trabajo o cuando literalmente “estás tapado de trabajo”, se puede intentar acordar un plazo que permita tanto completar las tareas más urgentes que ya estaban programadas, como hacerse cargo del nuevo proyecto o tarea.

Si no se puede tomar ese compromiso, también se puede sugerir a alguien más para contactar.