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Britney Spears dejará la música hasta que se libere de su padre

La actriz está bajo la custodia de su padre desde el año 2008 y acaba de perder una demanda en su contra.


Britney Spears, a quien muchos han denominado la princesa del pop, que tiene 38 años y no volverá a cantar a menos que su padre, Jamie Spears, deje de tener el control sobre sus asuntos comerciales y la gestión de su fortuna, que supera los 60 millones de dólares.

Sin embargo, la jueza de la Corte Superior de Los Ángeles, Brenda Penny, negó la solicitud que hizo Spears para recuperar su independencia. En la audiencia, la defensa de la estrella, en cabeza del abogado Samuel D. Ingham III, dijo que “Britney tiene miedo de su padre y no volverá a actuar si él sigue a cargo de su carrera”.

La jueza dijo, de todas formas, que consideraría futuras peticiones para la suspensión o remoción total del papá de la cantante, según informó The Associated Press (AP).

AP también informó que “la jueza aprobó que un fiduciario corporativo, Bessemer Trust, ahora sirva como co-conservador de su patrimonio, junto con su padre, lo que Britney Spears había solicitado".

Vivian Lee Thoreen, abogada de su padre, lo defendió diciendo que su gestión ha sido tan buena que pasó de tener un patrimonio neto en deuda, a tener más de 60 millones de dólares. Añadió que detener lo que ha estado haciendo sobre la fortuna de su hija le ocasionaría el daño que la medida inicial buscaba prevenir.

Todo esto se remonta al periodo de dos años, entre 2006 y 2008, cuando Spears protagonizó episodios bochornosos que mostraron cómo su salud mental y estabilidad emocional estaban en declive.

Con borracheras, fiestas y matrimonios sorpresa, la cantante fue el centro de atención por esos años, no solo por su música, sino por las polémicas. Pocos olvidarán cuando se rapó frente a las cámaras en una peluquería o cuando atacó con una sombrilla el carro de un periodista mientras gritaba y preguntaba qué querían de ella.

Por ese entonces su familia intervino y, por decisiones judiciales, perdió la custodia de sus dos hijos y esta quedó en manos de Kevin Federleine, padre de los niños y expareja de la cantante. Además, la internaron en un centro psiquiátrico y fue ahí cuando decidieron que la joven princesa del pop no tenía las facultades para controlar su vida o su fortuna.

Un tiempo después salió de su terapia, volvió con su gira de conciertos y lanzó nuevos discos hasta 2016. En 2020 lanzó un solo sencillo titulado Mood Ring, que será parte de un CD titulado Glory.

A pesar de eso, por su condición legal no ha podido disfrutar libremente de toda la riqueza generada por sus éxitos. No solo el uso del dinero, sino la decisión de hacer más conciertos y hasta la firma de contratos dependían totalmente de su papá.

En 2019, Jamie Spears se enfermó y como tutora de Britney quedó Jody Montgomery, representante y amiga de la cantante. A su vez, Spears tuvo una crisis nerviosa y la internaron en un centro de salud. Meses después, los abogados presentaron una petición para que la tutela quedara en manos de Montgomery o de Jamie Lynn Spears, su hermana, conocida por la serie juvenil Zoey 101.

Una jueza decidió que las condiciones debían seguir iguales hasta 2021 y sus abogados apelaron la decisión. Semanas después, a comienzos de octubre de este año, la abogada de su padre pidió que la artista fuera en persona a dar su versión a la Corte o que enviara un documento firmado explicando lo que pensaba, pero su defensor legal respondió que “ella tiene la capacidad mental de una persona en coma para firmar documentos" y que él es la única fuente de información en los alegatos públicos sobre lo que quiere Britney.

Por el momento, las redes sociales se han inundado con apoyo a la artista, a través de la tendencia #FreeBritney (liberen a Britney), algo que ella misma ha agradecido y que personalidades como Paris Hilton, Miley Cyrus y Cher han apoyado.