Salwa Maloof Habib tiene 24 años y una relación con el Carnaval de Barranquilla que comenzó mucho antes de recibir la corona. Barranquillera, profesional en Relaciones Internacionales y vinculada desde niña con la danza y las expresiones folclóricas de su ciudad, fue designada el 21 de agosto por la Junta Directiva de Carnaval de Barranquilla como reina del Carnaval 2027. Su perfil también está marcado por el trabajo social: es directora de la Clínica Internacional La Misericordia y lidera la Fundación Fulamic, desde donde ha desarrollado iniciativas dirigidas a poblaciones vulnerables.
Su llegada a la corona ocurre, además, en un contexto particular. La próxima edición de la fiesta tendrá como uno de sus ejes el mensaje de solidaridad hacia las comunidades afectadas por el terremoto que golpeó diferentes zonas del país. Para Maloof, esa circunstancia no debe ser ajena al espíritu de una celebración que, a su juicio, tiene la capacidad de reunir a los ciudadanos alrededor de una identidad común.

“Quiero que este carnaval sea un carnaval solidario, un carnaval que no solo nos una durante 4 días, sino durante los 365 días del año, porque esa es una de las cosas más bonitas de nuestra fiesta. Cuando llega el carnaval desaparecen las diferencias, no importa de dónde vienes, cuánto tienes, cómo piensas o a qué te dedicas”, dijo Salwa Maloof a SEMANA.
Ese propósito marca una de las principales apuestas de su reinado. Más que plantear una transformación de las tradiciones, la nueva soberana quiere llevar fuera de los desfiles y las celebraciones una de las características que considera esenciales del Carnaval: su capacidad para generar encuentros. Su intención es que esa unión pueda traducirse en acciones concretas de servicio y en oportunidades para quienes más lo necesitan.
“Mi sueño es llevar ese espíritu mucho más allá de la fiesta y convertirlo en acciones reales de solidaridad, servicio y oportunidades para nuestra gente. Quiero demostrar que el carnaval también puede transformar vidas y recordarnos que cuando sentimos, nos sentimos iguales y trabajamos juntos, somos una ciudad muchísimo más fuerte”, aseguró.

Una reina más allá de la corona
Maloof llega al reinado con una trayectoria que combina gestión, formación internacional, trabajo social y una relación cercana con las manifestaciones culturales del Caribe. Su formación artística comenzó en la academia de Julie de Donado y posteriormente continuó con maestros como Martica Maturana, Pedro García, Pedro Díaz, Lennon Broks, Yineth Nieto, Breyner Cantillo y Darwing Yusseth. También hizo parte de Nativos de Puerto Colombia y actualmente integra la cumbiamba La Misma Vaina.
Su vínculo familiar con la fiesta también está presente en su historia. Su hermana, Samia Maloof, fue reina del Carnaval de los Niños en 2024, experiencia durante la cual Salwa la acompañó y fortaleció su relación con hacedores y grupos folclóricos.
Pero la nueva soberana insiste en que su reinado no debe reducirse a vestidos, desfiles o apariciones públicas. Una de sus prioridades será mostrar una dimensión personal que, considera, muchas veces queda oculta detrás de una corona.
“Deseo que la gente siga conociendo ese corazón solidario que siempre ha sido parte de mí, más allá de cualquier cargo, reconocimiento, ahora de esta corona. Soy una mujer profundamente sensible a lo que pasa a mi alrededor, que no sabe ser indiferente ante las necesidades de los demás y que encuentra muchísima felicidad en servir”, expresó a SEMANA.
En ese sentido, Maloof entiende el reinado como una plataforma para amplificar causas y acercarse a diferentes sectores de la ciudad. Su aspiración es que el contacto con los barranquilleros no se limite a las grandes jornadas del Carnaval, sino que permita construir una relación más cercana durante todo el año.
“Quiero que durante este reinado puedan conocerme desde lo más genuino, cercana, espontánea, familiar, entregada a mi gente y siempre buscando cómo convertir cada oportunidad que la vida me da en una oportunidad para alguien más. Quiero que conozcan a Salwa, no solamente a la reina”, afirmó.
El legado que quiere dejar

El Carnaval de Barranquilla 2027 se celebrará del 6 al 9 de febrero. Para entonces, Salwa Maloof tendrá la tarea de representar una fiesta cuya historia como tradición de reinas se remonta a 1918 y que hoy constituye uno de los principales símbolos culturales de la ciudad.
La nueva soberana sabe que el reto no consiste únicamente en encabezar la agenda carnavalera. También implica representar a una ciudad diversa y sostener, durante su año de reinado, un discurso que pueda conectar con personas que viven realidades distintas.
Por eso, cuando se le pregunta cómo quisiera ser recordada después de entregar la corona, su respuesta se aleja de los reconocimientos personales. Habla, en cambio, de representación, visibilidad y acceso a oportunidades.


“Quisiera que recordaran que hice de este reinado una plataforma para visibilizar realidades, darle voz a quienes muchas veces no la tienen y demostrar que el carnaval es para todo el mundo, que no importa de dónde venimos, lo que tenemos o nuestras diferencias, esta fiesta nos pertenece a todos y tiene el poder de unirnos”, señaló.
Para Maloof, el verdadero alcance de su reinado estará en conseguir que esa idea permanezca cuando termine la fiesta. Su apuesta es que el Carnaval pueda ser, además de una celebración de la cultura y la identidad barranquillera, un punto de encuentro capaz de movilizar solidaridad.
“Si logro que el carnaval 2027 se recuerde como un carnaval más humano, más cercano y verdaderamente para todos, ese será el legado que más orgullo me dará dejar”, concluyó la nueva reina del Carnaval de Barranquilla.