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¿Adonay, por qué te casaste Adonay?: la historia de amor detrás del éxito musical de diciembre

SEMANA habló con la familia del maestro Julio Erazo Cuevas, compositor de la canción, casi un himno, que por años suena en los hogares de millones de personas. Esta es la increíble anécdota amorosa con Adonay.


“¿Adonay, por qué te casaste, Adonay?

¿Adonay, por qué no esperaste mi amor?

Adonay, por ti se forjó mi pasión,

por ti corre siempre veloz, la sangre de mi corazón”.

Muchas personas, año tras año, la cantan. Es un tema que corre por la sangre de millones de colombianos cada que llega diciembre. Cada año, en broma y en serio, muchos se preguntan por qué se casó Adonay. Lo que no todo el mundo sabe es que Adonay encierra una increíble historia de amor, una relación con el maestro Julio Erazo Cuevas, quien compuso esa letra y la inmortalizó, seguramente sin imaginarlo.

Escuche el pódcast con esta historia

Su canto, un lamento a su amor frustrado, es una de las historias de colección del maestro Erazo, pero las cuenta con recelo para no tener problemas con su esposa. Su hija, Betty Erazo, también recuerda en SEMANA múltiples anécdotas alrededor de la historia real de Adonay y de otras canciones que, aseguró entre risas, encierran cómo su querido padre fue muy mujeriego, tomatrago y un compositor de los hechos que vivía día a día.

“Mi papá iba a El Banco (Magdalena), donde había una emisora y en ocasiones lo invitaban. Él siempre iba y Adonay vivía cerca de la emisora y ahí fue donde él conoció a Adonay. De Adonay no sabíamos si era de Manizales o era de Pereira, no lo tenemos claro, pero era de alguno de esos dos lugares y fue precisamente donde mi papá se conoció con ella”, recuerda Betty Erazo.

El maestro Julio Erazo Cuevas, compositor y autor de la famosa canción de Adonay, su gran amor en la juventud
El maestro Julio Erazo Cuevas, compositor y autor de la famosa canción de Adonay, su gran amor en la juventud - Foto: FOTO SUMINISTRADA A SEMANA

De acuerdo con su relato, si bien con los años se ha dicho que su nombre real era Adonai Ardila Urueña, lo cierto es que ella no tiene claro el nombre por dos razones. Por un lado, por el simple olvido de su padre, el maestro Julio Erazo Cuevas, que la recuerda simplemente como Adonay. Él hoy en día tiene 91 años de edad y la canción fue grabada en 1970, y en su memoria quedó el registro de una mujer muy bella, pero no el recuerdo de su nombre completo. Aparte, enfatiza su hija, porque la historia la ha tenido que contar con recelo en su familia. Es una aventura de amor que resulta incómoda para la esposa del maestro y madre de Betty, la señora Elides Martínez Carrascal, que lo ha acompañado durante 65 años de su vida. No es fácil para ella estar recordando año tras año que su esposo tuvo un gran amor, la famosa Adonay.

“No sabemos el apellido. Nosotros escuchamos y leímos una historia donde decían que a mi papá no lo querían en la familia de Adonay porque era moreno (risas). Nosotros decíamos que esa historia está mal contada. Mi papá, con sus 91 añitos, no es moreno. La historia real es que mi papá si conoció a Adonay, tuvieron su romance. Mi papá iba y venía, en esos tiempos no había los medios de comunicación de ahora, y mi papá cuando se dio cuenta ella se había casado y se había ido. Por eso compuso la canción, porque efectivamente ella sí se fue”. A juicio de Betty Erazo, escuchar la canción es escuchar la historia de su amor. “Es una poesía. Él tuvo una relación con Adonay, mi papá no habla del tiempo que duró la relación. Ellos estaban acostumbrados a eso de ir y venir”.

En este video, suministrado por la familia del maestro Julio Erazo Cuevas a SEMANA, el maestro revela parte de su relación amorosa con Adonay.

El maestro se refirió a Adonay en una entrevista que concedió a la Radio Nacional de Colombia en 2018. En esta oportunidad no pudo hablar con SEMANA, toda vez que su familia dice que, por cuenta de sus 91 años de edad, su estado de salud es muy delicado. “Adonay (la composición de la canción) fue en Medellín. A mí me la presentaron en El Banco (Magdalena) y entonces, estando yo componiéndole a Adonay, se presentó un tipo que había sido novio de ella y se la llevó de ahí. Como ya había estado enamorado de ella y sabía que tenía un novio viejo, pues el tipo llegó y se la llevó y después se casó con ella”.

“Mi papá, cuando volvió Adonay, ya no estaba. Mi papá viajaba mucho a Medellín porque era donde ellos grababan y aparte mi papá hacía sus giras con Los Corraleros de Majagual. Y antes duraban más de un mes ensayando, más de un mes en los hoteles. Entonces, el tema de Adonay es que parece ser que detrás de ella sí había mucha gente porque era una señora muy simpática, me imagino que su manera de ser era muy agradable y por eso la canción dice ‘que mis labios han jugueteado en tu piel, que soy la mitad de tu ser, recuérdalo bien Adonay’. Sí hubo una relación”.

La historia de Adonay, insistió su hija, no es un tema del que se hable hoy en día por los celos que significan para su madre. Además, reveló su hija, él negó durante años la existencia de Adonay para evitar la molestia de su esposa, pero luego terminó aceptando que fue cierto. Entre risas y parte de asombro, recuerda la hija del maestro Julio Erazo, su padre era muy mujeriego, tomatrago, parrandero y le sacó canción a cuanta experiencia de vida tuvo. “Mi papá era un enamorado, demasiado. A donde iba era una persona muy querida, un hombre muy bien parecido. Tenía la mejor mujer, el mejor trago y la mejor comida”, dice entre risas. “Mi papá era muy mujeriego, demasiado. Acá en la costa los hombres le ponen otro nombre: era enamorado, claro, y muchas mujeres inspiraron muchas canciones. Mi papá nos decía que esta canción no se llamaba así, sino que se llamaba así, pero les cambió el nombre para que mi mamá…”.

“Mi mamá le soportó muchas cosas a mi papá, son 64 años –el 31 de diciembre con el favor de Dios– que están juntos. Mi papá muy muy muy mujeriego”, agregó, al recordar cómo estas letras se empezaron a inmortalizar cada diciembre, especialmente cuando fueron interpretadas por cantantes muy especiales y muy recordados por los colombianos. “Mi papa primero graba Adonay, lo graba él. Con el tiempo lo graban Los Hispanos, (Gustavo) El Loco Quintero lo grabó, y lo grabó Aicardi, quien fue realmente, no digamos que lo sacó del anonimato, pero sí fue la versión que más se escuchó y más gustó.

El maestro Gustavo ‘el Loco’ Quintero falleció el 18 de diciembre de 2016, mientras que el maestro Rodolfo Aicardi murió el 24 de octubre de 2007. Aquí la manera en que interpretó la canción Adonay. “Esa versión fue una cosa hermosa”, recuerda Betty Erazo. “De Adonay he leído mucho, pero no sabemos qué pasó con ella”.

“Yo conozco a Claudia”

Consultada por la canción “Yo conozco a Claudia”, muy famosa también entre los colombianos y también de autoría del maestro Erazo, su hija da cuenta de la historia. “Mi papá casi toda su música la hizo en un corregimiento de San Sebastián (Magdalena) llamado Buenavista, un pueblo a la orilla del río. Y a mi papá el río lo inspiraba mucho. Mi papá se crió en Guamal, a la orilla del río. Se iba a los atardeceres y allá hizo ‘Yo conozco a Claudia’. Al esposo de ella lo trasladaron de Buenavista a Mompox, que estaba cerca, y ella lloraba porque Bernabé se iba trasladado para Mompox. Dice mi papá que cuando Claudia sale caminando, meneando sus caderas, él dijo que ella caminaba como raro”. De ahí salió la famosa estrofa:

Yo conozco a Claudia

A Claudia conozco,

Yo conozco a Claudia

Por su modo de caminar,

Menea la cintura, para la cabeza,

Mueve la cadera como si fuera a bailar

Aparte, señaló, Noel Petro, el recordado “Burro Mocho” que hoy en día tiene 87 años de edad, vivió con su padre en Medellín e inmortalizó la canción, que luego fue interpretada por muchos artistas en Colombia y la hicieron famosa de múltiples maneras.

El maestro Julio Erazo Cuevas, reconoce su hija, está enfermo, tiene problemas renales y se resiste a dejar de dormir en la hamaca, donde se siente cómodo, y sigue en su casa de Guamal, en el departamento del Magdalena, bajo el cuidado de su esposa y de sus hijas. Julio Erazo Cuevas nació en Barranquilla el 5 de marzo de 1929, pero su hija dice que él se enamoró de Guamal y decidió nunca irse. “Guamal es tan sabrosa que hasta el río se lo está comiendo”, dice que le comentó el maestro.

Julio Erazo, exintegrante de Los Corraleros de Majagual y de la Orquesta de Pacho Galán, cuenta con la autoría de más de 300 canciones y en 2018 recibió el Premio Nacional Vida y Obra por parte del Ministerio de Cultura. “Es un reconocimiento a la diversidad de las músicas de acordeón del Caribe colombiano, al gran juglar y maestro de generaciones, con profunda incidencia en múltiples géneros musicales. Es un profundo, innovador en ese universo rítmico plural de la Colombia festiva que le da potencia a las expresiones culturales de las sabanas caribeñas”, señaló la cartera.

“Mi hijo me dijo que mi papá le tomó la mano y la besó. Es agradecimiento. Sabe que está con nosotros”, puntualiza Betty Erazo. Larga vida al maestro Julio Erazo Cuevas.

aricot@semana.com