escándalo

Maradona fumaba marihuana con su hija Jana

Así lo revela un comprometedor audio dado conocer por el programa ‘Polémica en el bar’.


Para millones de seguidores del campeón argentino su muerte sigue siendo inaceptable, de modo que no dejan de aparecer toda suerte de videos, audios y otro tipo de testimonios encaminados a demostrar que el Pelusa “no se murió, lo mataron”.

Con estupor, Argentina despierta o anochece cada día con lo que se consideran pruebas irrefutables de la negligencia en que habría incurrido el reducido entorno que se hizo cargo de él en sus últimos días, cuando afrontaba serios problemas de salud.

Entre las grabaciones más impactantes de las aparecidas en los últimos días, ha causado gran revuelo una conversación entre Leopoldo Luque, el médico personal del futbolista, y Nicolás Taffarel, su kinesiólogo, quien relata que en la casa de Maradona todos consumían marihuana. “Menos Monona (la cocinera), todos fumando porro, Diego, el negro y la hija”, se le oye decir en el audio, dado a conocer por Mariano Iúdica, en su programa Polémica en el bar.

La hija a la que se refiere Taffarel no es Darma, ni Gianinna, las herederas más conocidas de Maradona, sino Jana, de quien el kinesiólogo continúa diciendo: “Va la hija para hacerle compañía (a Diego) y también fuma porro. Estamos todos locos”.

Con Jana, fruto de una noche de pasión y rumba con Valeria Sabalaín; y Diego Fernando,  a quien tuvo con Verónica Ojeda.
Con Jana, fruto de una noche de pasión y rumba con Valeria Sabalaín; y Diego Fernando, a quien tuvo con Verónica Ojeda. - Foto: Instagram/Diego Maradona

Pero, ¿quién es esa Jana que hoy es piedra de escándalo en Argentina?

Al igual que con todos sus hijos fuera del matrimonio, las relaciones de ella con su padre no siempre fueron un valle de rosas.

Como lo cuentan biógrafos y periodistas que cubrieron la vida y milagros de Maradona, su esposa Claudia Villafañe siempre terminó pasando por alto sus infidelidades, pero lo único que no podía tolerar era que él reconociera a los hijos que iba dejando por la calle. Se dice que lo tenía amenazado con abandonarlo y cortarle todo contacto con Darma y Gianinna si lo hacía.

Pero cuando las cosas entre los dos se empezaron a agriar, Maradona encontró una buena forma de amargarle la vida a Villafañe y fue reconocer a sus ilegítimos con gran despliegue en la prensa. De paso, pudo resarcir a estos luego de años de desprecio.

El primero a quien reconoció fue a Diego Jr., a quien concibió en sus turbulentos años en Italia. Pero antes, el joven tuvo que soportar las peores muestras de desdén de parte de Maradona, quien podía ser muy duro y rencoroso con las palabras.

Con Jana pasó algo similar, aunque su caso no fue tan publicitado fuera de Argentina como sucedió con su hermano Diego.

La joven es fruto de un romance que tuvo en 1995 con Valeria Sabalain, cuando todavía estaba con Claudia. Todo empezó en una noche de rumba en la discoteca El Cielo, el sitio de moda en el Buenos Aires de la época.

“Si quería ver a Valeria, la citaba en el apartamento de uno de sus amigos. A los tres meses, ella quedó encinta, le mandó la razón a Diego y él nunca la volvió a llamar”, cuenta Nancy Duré, una periodista que se ha dedicado especialmente a la vida privada de Maradona.

Jana con su madre, Valeria Sabalain, a quien Maradona dejó cuando supo que estaba esperando a su hija.
Jana con su madre, Valeria Sabalain, a quien Maradona dejó cuando supo que estaba esperando a su hija. - Foto: Instagram/Jana Maradona

Ante su negativa de hacerse la prueba de ADN, tal como pasó con Diego Jr., la ley le dio el apellido a Jana y le fijó la cuota de manutención, que Claudia pagaba, pues era gerente de la fortuna del diez.

Pronto, la prensa supo de la existencia de Jana quien, como Diego Jr., le reclamó que la tratara como una hija en los medios, pero él no hacía más que negarla con vehemencia.

Un día, finalmente, Jana se le presentó en un gimnasio. “Tú eres una Maradona”, le dijo el futbolista, la abrazó, y desde ese momento estrecharon sus lazos.

El audio según el cual padre e hija se entendían tan bien que hasta fumaban marihuana juntos, desmiente una vez más la versión de que él había dejado las drogas antes de su muerte.

Como se recuerda, las adicciones arruinaron la vida de Maradona, quien por ello no solo afrontó graves problemas de salud, sino líos con la justicia y el deterioro de su imagen.

Otro escándalo ya había estallado en el mismo sentido cuando salió a la luz que, durante un cumpleaños del jugador, su hija Gianinna tomaba alcohol delante de él, en tanto que su novio Daniel Osvaldo consumía marihuana.

La prensa los criticó duramente, ya que con los antecedentes de Maradona, resultaba inconcebible que su propia familia no lo tuviera lo más alejado posible de la bebida y las sustancias psicoactivas. Jana ahora está corriendo la misma suerte.

Se trata de un eslabón más en la turbulenta vida de esta familia que suele ventilar sus trifulcas en público.

Antes de la muerte de Maradona, salió a la luz que la relación de Jana con sus hermanas mayores no es la mejor.

Cuando él pasó por la cirugía con la que empezó su camino a la muerte, a finales del año pasado, toda la familia se reunió en la clínica para acompañarlo.

En el momento en que el médico dio el parte satisfactorio, Jana quiso abrazar a Gianinna de la emoción, pero esta le contestó con su típico acento argentino: “¡A mí ni me tocás!”, lo cual desató una discusión en la que Jana le recriminó a su hermana por no ir a ver a su padre más a menudo.

Gianinna le contestó que, a cambio de dinero, ella encubría los supuestos manejos dudosos de Matías Morla, el todopoderoso abogado de Maradona. “A mí no me pagan nada. Mi papá me da lo mismo que a vos”.

La telenovela de la vida real que protagonizó Maradona continúa. Además de su presunto asesinato, que está en manos de la justicia, quedan por definirse los asuntos de la herencia y cuántos hijos dejó en realidad, luego de llevar siempre una colorida vida sentimental.