escándalo

Mientras Ghislaine Maxwell pide un nuevo juicio, el príncipe Andrés ofrecería 5 millones de dólares a su víctima

La suerte de estos dos viejos amigos, involucrados en el escandalo de Jeffrey Epstein, sigue complicada. Estas son las estrategias que están usando para mejorar su situación.


Los abogados de la británica británica Ghislaine Maxwell, juzgada culpable de tráfico sexual a finales de diciembre, solicitaron el miércoles un nuevo proceso, alegando que uno de los jurados reveló haber sido el mismo víctima de abuso sexual, lo que habría influenciado a otros miembros del jurado, según un documento judicial.

En la demanda fechada el miércoles, los abogados citan un artículo del Daily Mail en el que uno de los jurados confiesa haber tomado en cuenta sus recuerdos de infancia durante las deliberaciones.

La defensa considera que esos comentarios de Scotty David - su primer y segundo nombre - son “motivos irrefutables para un nuevo proceso”.

“El jurado declaró a los periodistas que reveló (...) durante las deliberaciones haber sido víctima de abuso sexual y describió el recuerdo que tenía del evento. Según el jurado, esta revelación influenció las deliberaciones y convenció a los otros miembros del jurado de condenar a la señorita Maxwell”, escribieron los defensores.

El incidente es tomado muy en serio por la oficina del fiscal general de Manhattan, que sugirió al tribunal “realizar una investigación” y propuso una “audiencia” al respecto “en alrededor de un mes”.

Según los fiscales, hay que determinar si el hombre reveló durante el proceso de constitución del jurado - es decir antes del proceso - haber sido víctima de abuso sexual.

David se mantuvo evasivo al respecto en las entrevistas, al decir que no recordaba esa pregunta, pero que respondió honestamente si le fue formulada.

Tras 40 horas de deliberaciones en cinco días, el jurado declaró a Maxwell culpable de cinco cargos que pesaban en su contra, entre ellos el más grave: el de tráfico sexual con su antigua pareja, el multimillonario Jeffrey Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019.

Ninguna fecha ha sido anunciada aún para el anuncio de la condena.

En paralelo, la justicia estadounidense examina la demanda civil entablada por una de las víctimas de la pareja, Virginia Giuffre, contra el príncipe británico Andrés, al que acusa de haberla violado en 2001, cuando tenía 17 años. El príncipe Andrés, que frecuentaba la pareja Epstein-Maxwell, niega las acusaciones.

Pero el martes pasado, un abogado del príncipe Andrés pidió el martes a un juez de Nueva York que desestime una demanda por agresión sexual contra el miembro de la casa real británica debido a que la acusadora había “renunciado a sus derechos” tras firmar un acuerdo en 2009.

Andrew Brettler argumentó que Virginia Giuffre “había renunciado a sus derechos” de demandar a otras personas que tuvieran relación con los presuntos delitos sexuales cometidos por el difunto financiero Jeffrey Epstein. La mujer de 38 años afirma que Andrés la “agredió sexualmente” en tres ocasiones en 2001 -cuando ella tenía 17 años y se llamaba Virginia Roberts- en Londres, en Nueva York y en las Islas Vírgenes, en Estados Unidos.

En esos lugares tenían residencias dos amigos del príncipe Andrés involucrados en escándalos sexuales, el multimillonario estadounidense Epstein y la británica Ghislaine Maxwell.

Espstein se suicidó en una prisión de Manhattan mientras esperaba ser juzgado por tráfico sexual de menores en 2019, a los 66 años, mientras Maxwell, de 60, fue juzgada culpable del mismo delito el 29 de diciembre.

Giuffre “liberó a una amplia categoría de individuos, incluyendo a la realeza, incluyendo a empresarios”, dijo Brettler, refiriéndose al acuerdo entre Giuffre y Epstein que se hizo público el lunes.

Pero recientemente se especuló que el príncipe no podría usar el acuerdo para su propia defensa. En cambio, tendría que negociar con Giuffre. Se rumoró que la suma que estarían ofreciéndole es de 5 millones de dólares, pero a estas alturas del escandalo muy pocos creen que ella acepte. Así las cosas, el futuro del príncipe sigue complicado.