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Armie Hammer
Armie Hammer ha visto su carrera en Hollywood fuertemente afectada, después de que conocieran algunas de sus inusuales intimidades. - Foto: Tomada de Instagram

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Qué es el Shibari, la obsesión sexual del actor Armie Hammer

Nuevos detalles sobre los inusuales hábitos del actor llevan a cuestionar en qué consiste la práctica erótica de origen japonés.

Continúa el escrutinio sobre la vida privada de Armie Hammer, quien este año ha sido acusado de canibalismo y otras depravaciones sexuales, por algunas de sus ex parejas, incluida Elizabeth Chambers, madre de sus dos hijos y hasta hace pocos meses su esposa.

Fue precisamente a través de ella que se han entendido y expuesto detalles sobre la práctica del Shibari, por parte de su esposo. En un artículo reciente de Vanity Fair, incluso se señala que en el pasado Chambers habría sugerido a Hammer sacar provecho económico de su fascinación por la práctica erótica japonesa, tras impulsarlo a escribir un libro sobre el tema.

El Shibari, palabra que traduce atadura, es una práctica erótica, en la que se logra la excitación al atar y ser atado, jugando en extremo con la sensación de vulnerabilidad de sus participantes. Pero más allá de lo sencillo que pueda sonar, se necesita una destreza prolija para hacer nudos y ubicar las cuerdas con las que se practica de tal manera que se vayan creando patrones sobre el cuerpo de la otra persona.

Dado que el Shibari no conlleva necesariamente a inmovilizar totalmente a quien se está atando, difiere mucho de otras prácticas de Bondage. Incluso se divide en técnicas, de acuerdo al sector del cuerpo que se ata para hacer sobre determinada zona un diseño con la cuerda que se esté utilizando. Puede delimitarse a solo el torso, la zona de los genitales, o a suspender en el aire el cuerpo de alguien, entre otras variaciones.

El interés del californiano, de 34 años, por esta forma de sometimiento sexual fue en aumento, a tal punto que llegó a comprar maniquíes y una gran variedad de cuerdas para practicar los nudos y las posturas en su propia casa.

Al parecer durante los diez años que duró su matrimonio, Chambers estuvo al tanto del inusual “pasatiempo” de su marido, y aunque no parecía un problema, si lo fue el que esto desencadenara un sin número de infidelidades por parte de él. De hecho, recibir un mensaje de texto subido de tono de Hammer, que en realidad iba dirigido a otra mujer, fue lo que la llevó a ella a pedir el divorcio en julio del año pasado.

A comienzo de enero se fueron sumando varios testimonios de mujeres que han revelado la faceta más íntima y chocante del actor de películas como ‘La red social’, ‘Llámame por mi nombre’ y ‘El llanero solitario’ a quien han acusado de manipulación y abuso emocional, a pesar de que ninguna de ellas ha hecho denuncias legales. El señalamiento de la existencia de una cuenta de Instagram alternativa a su perfil oficial para contactar mujeres, y el uso de hashtags incluido uno con referencia al #Shibari, han confirmado los gustos peculiares de Hammer a la hora de buscar placer.

Una de los principales preceptos del Shibari, y quizás al que más ha faltado Hammer, es el de la importancia de la comunicación para lograr una práctica que a pesar que haga alusión al sometimiento, sea una experiencia milimétricamente coreografiada que brinde satisfacción tanto a quien amarra, como a quien se deja atar.

Por eso no sorprenden las palabras de Chambers del primero de febrero, cuando reflexionaba en su Instagram: “Estoy conmocionada, desconsolada y devastada. Dejando a un lado la angustia, estoy escuchando y continuaré escuchando y educándome sobre estos delicados asuntos. No me di cuenta de cuánto no sabía. Apoyo a cualquier víctima de agresión o abuso e insto a cualquier persona que haya experimentado este dolor a buscar la ayuda que necesita para sanar”.