La creadora de contenido barranquillera Aida Victoria Merlano compartió con sus seguidores un recorrido por el barrio donde pasó su niñez, mostrando la vivienda en la que creció y ofreciendo detalles sobre las personas que se hicieron cargo de su cuidado durante sus primeros años de vida. La transmisión, realizada a través de sus canales digitales, permitió conocer una faceta menos mediática de la influenciadora, alejada de los procesos judiciales que inicialmente la dieron a conocer en el ámbito nacional.

Durante una transmisión en vivo en la plataforma Kick, Merlano regresó al sector donde transcurrió su infancia y se detuvo en la vivienda familiar. De acuerdo con las declaraciones de la creadora de contenido de 26 años, su crianza estuvo principalmente a cargo de su madrina, quien asumió el rol de nana desde que Merlano tenía tres meses de edad. Este cuidado se extendió hasta sus 14 años, debido a las extensas jornadas laborales de su madre biológica, la excongresista Aida Merlano.
La influenciadora enfatizó que en el hogar habitaban otros cuatro adultos mayores que participaron activamente en su atención y desarrollo diario.
“No son mi familia de sangre”, aclaró Merlano durante el directo, expresando su gratitud hacia el entorno comunitario y afectivo que la resguardó durante su etapa escolar y de crecimiento temprano.
En el mismo espacio digital, Merlano mostró las modificaciones de infraestructura que ha realizado en el inmueble con el paso de los años. Según explicó, tras consolidar su estabilidad económica como figura de redes sociales, una de sus prioridades fue intervenir la vivienda para mejorar las condiciones de habitabilidad de quienes la cuidaron.
Asimismo, la barranquillera relató que contrató personal de apoyo doméstico con el fin de aliviar las cargas físicas de su madrina, a quien define como una figura fundamental en su estructura familiar. Los seguidores de la creadora de contenido reaccionaron positivamente en plataformas como TikTok, destacando el valor de la anécdota y la preservación de sus vínculos comunitarios.
La creadora de contenido también recordó cómo las dinámicas familiares influyeron en su identidad legal. Merlano explicó que su nombre de nacimiento era Caroline y que la decisión de modificarlo en la notaría ocurrió a sus 18 años, coincidiendo con la detención de su madre.
De acuerdo con su testimonio, la modificación buscaba manifestar solidaridad hacia su progenitora en un momento de alta presión mediática y emocional. El nombre “Victoria” fue elegido bajo la premisa de proyectar un sentido de resiliencia. No obstante, la influenciadora aclaró que en el barrio donde creció, los vecinos y allegados de su niñez la siguen llamando bajo el diminutivo de su nombre original, “Caro”.
