La adultez es una etapa amplia y, por ende, recorre diferentes estados del crecimiento, razón por la cual se han definido subcategorías de estudio: adultez temprana, media y tardía”, así lo explica Kelly Estrada, médica cirujana de la Universidad Nacional de Colombia, magíster en Neurociencias y Biología del comportamiento Humano. Esta clasificación permite analizar en detalle las transformaciones físicas y emocionales que en cada década experimentan tanto hombres como mujeres.
Adultez temprana
30 Los años productivos
Cambios físicos
- Mejor disposición de la estructura ósea, el cuerpo adopta la talla final.
- Aumenta la masa corporal, para ello, incluir caminatas diarias de 10 a 20 minutos con un aumento progresivo es de gran beneficio.
- La elasticidad de la piel se reduce, pero con una adecuada hidratación y bebidas que incluya jugos de zanahoria y aloe vera puede evitarse.
- El colágeno disminuye, sin embargo, consumir alimentos ricos en vitamina A aumenta la producción natural de esta proteína.
Cambios emocionales
- Realización profesional.
- Es un buen momento para buscar la independencia familiar y convertirse en un ser autónomo.
- Cambios en el círculo social, se buscan nuevas amistades y relaciones.
- Es la época de pensar en un proyecto de vida pero, sobre todo, de trabajar para lograrlo en todos los niveles: laboral, sentimental y familiar.
- Se buscan vínculos afectivos estables.
Adultez temprana
40 Años de la estabilidad
Cambios físicos
- Aumento del deseo sexual.
- Ganancia de la masa muscular que puede ser mejor aprovechada con ejercicios integrales como la natación o el ciclismo.
- Aparición de líneas de expresión, las cuales se reducen con el uso constante de bloqueador y de cremas hidratantes.
- Ensanchamiento de cadera y muslos (mujeres) que con una rutina de ejercicio de tres a cinco días a la semana puede ser controlado.
- Incremento de la grasa abdominal (hombres), el cual se puede evitar con una dieta rica en frutas y verduras, además de la práctica moderada de ejercicio.
Cambios emocionales
- Estabilidad emocional.
- Mayor serenidad en el comportamiento y en la toma de decisiones.
- Equilibrio familiar y sentimental.
- Interés por emprender nuevos proyectos. La habilidad propositiva aumenta y se busca innovar en los campos profesionales.
Adultez media
50 Los años de la experiencia
Cambios físicos
- Puede presentarse un déficit de calcio que consumiendo suplementos nutricionales se puede reducir. Así mismo, el ejercicio aporta a la regeneración de los huesos.
- Menopausia (mujeres).
- Andropausia (hombres).
- Aunque el metabolismo empieza a desacelerarse, una dieta balanceada que tenga alimentos ricos en Omega-3 como el pescado y las nueces permite activarlo.
- Disminución de la densidad muscular.
Cambios emocionales
- Cambios de humor radicales que pueden ser disminuidos con la práctica de yoga o meditación.
- Se toman decisiones con experiencia por lo que la solución de conflictos puede ser más efectiva.
- Desarrollo del pensamiento pragmático.
- Vínculos sociales fuertes.
Adultez tardía
60 Los años de la sabiduría
Cambios físicos
- Visitas al fisioterapeuta ayudan a rehabilitar la pérdida de masa en los discos de la columna, lo que genera una postura arqueada y una disminución de la estatura.
- Reducción de la masa muscular que puede ser contrarrestada con una alimentación saludable y una rutina de ejercicio practicada de tres a cuatro veces a la semana.
- Disminución de capacidades sensoriales: vista, olfato y audición, para lo cual se debe hacer un seguimiento médico anual que la evalúe y atienda.
- La aparición de manchas en la piel se puede tratar con productos naturales como la sábila y el vinagre de manzana.
Cambios emocionales
- Interés por aprender y practicar nuevas actividades, lo que los lleva a explorar nuevos ambientes, por ejemplo, académicos o deportivos.
- A nivel emocional son más expresivos. Sus sentimientos se manifiestan de manera más espontánea.
- Desarrollo de la inteligencia emocional.
- Sensatez al actuar que se debe aprovechar para la toma de decisiones.
Tips de cuidado
- Consumir mínimo un litro de agua diario.
- Llevar una dieta rica en frutas y vegetales.
- Reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
- Evitar el tabaco.
- Practicar deporte mínimo dos veces a la semana.
Estos cambios físicos y emocionales hacen parte del desarrollo humano. Sin embargo, puede haber excepciones a causa de la genética o de hábitos de vida saludables que reducen la aparición de rastros de la edad.
