ARTE Y PODER
El gran inquisidor del arte
Durante su paso por la embajada colombiana en Alemania entre 1930 y 1932, en pleno surgimiento de Adolf Hitler, el conservador Laureano Gómez se familiarizó con las preferencias estéticas del nacionalsocialismo. De vuelta al país, el controvertido político y futuro presidente utilizó los medios para arremeter contra el ‘arte degenerado’, en uno de los más sonados casos en que la política nacional intervino en la cultura.
Siga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado
Halim Badawi* Bogotá
27 de junio de 2016 a las 7:00 p. m.

Lea sin límites.Suscríbase desde
$199.000
*Aplican términos y condicionesRenovación anual automáticaCancela en cualquier momento