OPINIÓN

Eliana González

La estrecha ventana de la IA para reactivar la productividad en América Latina

América Latina enfrenta una oportunidad decisiva para revertir su bajo crecimiento económico mediante la adopción estratégica de la inteligencia artificial. Sin embargo, las brechas en infraestructura, talento, sostenibilidad e inversión amenazan con cerrar una ventana clave para impulsar la productividad y la competitividad regional.
2 de febrero de 2026, 7:35 p. m.

Durante la última década, América Latina ha registrado uno de los desempeños económicos más bajos del mundo. El crecimiento promedio anual ha sido de apenas 0,3 %, según datos del World Economic Forum (WEF), el Centro de Excelencia de Inteligencia Artificial y McKinsey & Company. Este crecimiento ha estado impulsado principalmente por el aumento del empleo y no por mejoras sostenidas en la productividad, un modelo que hoy resulta cada vez menos sostenible.

La inteligencia artificial (IA) ofrece una oportunidad potencialmente transformadora para revertir esta tendencia. Estudios internacionales estiman que una adopción acelerada de la IA podría incrementar el crecimiento de la productividad entre 1,9 % y 2,3 % anual hacia 2030 y generar hasta 1,43 billones de dólares en valor económico adicional, de acuerdo con el WEF. Sin embargo, aprovechar esta oportunidad en Colombia y en América Latina exige acciones focalizadas, visión de largo plazo e inversión sostenida.

A medida que el impulso global de la IA se acelera, las brechas estructurales de la región amenazan con limitar su escala y su impacto, prolongando el riesgo de estancamiento productivo. El Índice de Preparación para la IA del Fondo Monetario Internacional evidencia estos desafíos al evaluar variables como infraestructura digital, capital humano, innovación tecnológica y marcos legales. De forma complementaria, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) analiza el progreso regional a partir del estado de la infraestructura, la disponibilidad de datos y el talento humano.

Estos indicadores revelan brechas claras de competitividad en Colombia, pero también algunas fortalezas. Según CENIA, el país se encuentra entre los cuatro de América Latina con mayor robustez en centros de datos. No obstante, solo uno de cada cinco centros en la región cumple con estándares internacionales de sostenibilidad. Este punto es crítico: la infraestructura de IA no opera de manera aislada, sino que requiere tierra, energía confiable y grandes volúmenes de agua.

En Colombia, estas limitaciones adquieren especial relevancia. La sequía que afecta al país impacta el suministro estable de agua y energía, comprometiendo la confiabilidad de la generación hidroeléctrica requerida por los centros de datos. Sin una planificación adecuada, estas inversiones pueden generar presiones adicionales sobre las comunidades locales y los ecosistemas, afectando la sostenibilidad a largo plazo.

Más allá de la infraestructura, la preparación para la IA depende de las personas y de los datos. Colombia se clasifica como un país con infraestructura digital intermedia: adecuada, pero insuficiente para consolidarse como un hub regional de IA. La alfabetización en inteligencia artificial se mantiene por debajo del promedio regional y el acceso a los datos está limitado por la falta de estandarización y de marcos claros de responsabilidad, según CENIA.

La brecha de inversión es igualmente evidente. Un estudio reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que la región capta apenas el 1,6 % de la inversión global en IA, a pesar de representar el 6,3 % del PIB mundial.

Cerrar esta brecha exige decisiones firmes y coordinadas. Los gobiernos deben desarrollar estrategias nacionales de IA enfocadas en sectores económicos estratégicos como la agricultura, la minería, la energía y el turismo, apoyadas por centros de excelencia y programas de formación en todos los niveles educativos. El sector privado, por su parte, debe ir más allá del entusiasmo inicial y definir con claridad cómo y para qué la IA genera valor, priorizando casos de uso y escalando de manera responsable.

Solo mediante un compromiso compartido y una acción articulada, Colombia y América Latina podrán cerrar su brecha de competitividad en IA y transformar sus ambiciones en un crecimiento productivo, inclusivo y sostenible. La ventana de oportunidad es estrecha. El momento de pasar de la planificación a la ejecución es ahora.

Eliana González, directora de Desarrollo de Nuevos Negocios de Wearelean.



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