OPINIÓN

Luz Adriana Buitrago

Los retos de ser madre y empresaria

De cada diez negocios en el país, seis son liderados por una mujer. Es una realidad que refleja la participación, el compromiso y la capacidad de liderazgo y emprendimiento de las mujeres con un gran impacto cuando además, son madres.
27 de mayo de 2026 a las 12:24 a. m.

Conjugar estos dos roles, el de madre y empresaria es, sin lugar a dudas, una labor valiente, retadora y sí, muy difícil. Con esta afirmación no quiero parecer en extremo feminista, porque es una realidad. No lo digo porque haya escuchado queja alguna de aquellas mujeres que han decidido emprender, de hecho, creo que esta sociedad les ha vendido la idea de que su debilidad no tiene cabida en un mundo que va a velocidades cada vez más rápidas. Sin embargo, en ocasiones es necesario dejar de romantizar el “todo lo puedo” y “todo lo debo”, porque en esencia, la vida no debe competir entre lo que somos con aquello que hemos decidido ser.

Y cuando hablo de competencia, me refiero a que esa pasión que nació, quizá de la necesidad de sobrevivir, o de un talento que explotar, debe integrarse de manera equilibrada a lo que somos. No obstante, encontrar el equilibrio, es quizá una de las tareas diarias que más nos pueden confrontar. Pues nadie habla de esos silencios incómodos de esas madres empresarias que olvidaron la cita de su hijo, que incumplieron la llegada a su recital o que quizá, llegan a casa sintiéndose culpables de no tener energía suficiente para jugar, o de esa ansiedad silenciosa, a la que nos hemos acostumbrado, atribuyéndole el concepto de sobrepensar como una forma de ser y no como un estado de alerta que resta equilibrio a la vida.

Aunque esta realidad es muy común a muchas mujeres que cumplen el rol de madres, quiero referirme particularmente a las empresarias, pues son ellas quienes sostienen hogares, y, además, sostienen equipos. Porque cuando deben ser empáticas con sus colaboradoras, que también son madres, llevan ya el peso de sentir que ellas no pueden tener dicha empatía consigo mismas.

Hoy, y a propósito del mes de la madre, mi mensaje es para ustedes, madres, hijas, hermanas, líderes empresarias: el equilibrio entre su vida, su realidad y el sueño que hoy cumplen generando ingresos, empleo y mejorando la calidad de vida para otros, se encuentra buscándolo, construyéndolo, incluso renunciando a aquello que desestabilice dicho equilibrio.

De acuerdo con las últimas estadísticas del DANE, de cada diez negocios en el país, seis son liderados por una mujer; es una realidad que habla por sí sola, y que refleja la participación, el compromiso y la capacidad de liderazgo y emprendimiento de las mujeres y máxime si ellas son madres, aquí hay un mayor esfuerzo y por qué no, un sacrificio de exaltar. Reconocer este protagonismo es entender que el crecimiento de nuestras regiones pasa, inevitablemente, por el fortalecimiento del papel transformador de las mujeres en el tejido empresarial y social.

Hoy les recuerdo que equilibrar su vida, las hará más felices, y siendo más felices podrán transmitir más y mejores resultados. No teman en hacer pausas, no teman confiar en su equipo de talento humano para delegar, no teman equivocarse. Por el contrario, teman no encontrar el equilibrio pensando que deben ser multitarea, concepto que nos han vendido como un atributo propio de la mente femenina, porque sí, podemos hacer mil cosas a la vez, pero nadie podrá vivir por nosotras.

En conclusión, los sueños empresariales, los que realmente se cumplen para generar plenitud, no compiten con la vida, sino que se integran a ella.

Luz Adriana Buitrago, vicepresidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Armenia y Qundío