Liderazgo femenino

Colombia necesita líderes que decidan, publiquen y conecten: las tres conclusiones en la nueva sesión del Círculo de Mujeres Semana Dinero

En la tercera jornada anual del Círculo de Mujeres Semana Dinero reunió a empresarias y directivas de alto nivel en dos jornadas —21 y 22 de mayo— para debatir democracia, autoridad profesional y economía digital. Los tres speakers invitados dejaron como mensaje en común: el conocimiento acumulado tiene un valor mucho mayor de lo que solemos creer.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

22 de mayo de 2026 a las 6:58 p. m.
TERCERA SESIÓN CORPORATIVAS 2026, Circulo de Mujeres.

Mayo 21 de 2026.
TERCERA SESIÓN CORPORATIVAS 2026, Circulo de Mujeres. Mayo 21 de 2026. Foto: ALEJANDRO ACOSTA-SEMANA

Sandra Suárez, presidenta del Círculo de Mujeres Semana Dinero, dio la bienvenida a las afiliadas que ocupaban el auditorio para la tercera sesión del año de la membresía. La misma jornada se repitió al día siguiente para las empresarias de la comunidad. Cinco horas de agenda, tres ponentes y un hilo conductor que atravesó todas las charlas: en un momento de transformación acelerada —política, tecnológica y economía cultural—, quienes tienen décadas de experiencia y conocimiento acumulado están sentadas sobre un activo que eleva su proyección personal si se sabe capitalizar.

El primero en tomar la palabra fue Carlos Augusto Chacón, director ejecutivo del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga. Su charla, titulada ¡Colombia decide! Democracia y liderazgo empresarial ante las elecciones, arrancó con una provocación: “Es nefasto que se diga que en la mesa no se habla de política, religión o fútbol, porque eso significa que no somos capaces de hablar con alguien que piense distinto a nosotros”. Para Chacón, ese silencio es un síntoma peligroso al vivir en sociedad. La responsabilidad de hablar de política, sostuvo, no es de los políticos, es de todo un país, y no puede reducirse a una conversación cada cuatro años. Su llamado más contundente fue hacia la calidad del voto: “Debemos elegir ideas, no solo personas. Porque si no hay debate de ideas, no sabemos qué estamos eligiendo. Y cuestionemos siempre el poder: quién lo tiene, para qué lo quiere y a costa de qué”.

El relevo lo tomó el peruano Marcel Verand, escritor, mentor y estratega de autoridad con un máster en Administración de Negocios y más de 22 años asesorando organizaciones en 17 países. Autor de 11 libros, Verand llegó a hablar de uno de los proyectos más postergados en la vida de cualquier profesional con trayectoria: escribir el propio libro. Su charla, Autoridad de élite: convierte décadas de expertise en tu legado más poderoso, fue un desmonte sistemático de las excusas más comunes. A quienes dicen no tener tiempo, les propuso como fórmula que seis horas semanales alcanzan para escribir un capítulo. Y en cuanto al contenido, recordó que el 80 por ciento ya existe: está en las conversaciones con clientes, en las metodologías probadas, en los resultados reales. “El mercado no está saturado de temas, está saturado de voces genéricas”, afirmó. “Tu perspectiva única, tus casos reales y tu ángulo diferenciador hacen que tu libro sea el único que tu cliente ideal necesita leer”. También desmontó la idea de que escribir es territorio de literatos: “Un libro de autoridad no es literatura. Es un activo comercial estructurado: cada capítulo tiene un objetivo de ventas, cada página acerca al lector a contratarte”.

La última sesión correspondió a Lina Cáceres, fundadora y CEO de Latin World Digital y vicepresidenta de Latin World Entertainment, la principal firma hispana de gestión de talentos en Estados Unidos. Con más de 20 años en la industria y colaboraciones con Disney, NBCUniversal, Samsung y Coca-Cola, Cáceres presentó durante más de dos horas su visión sobre La economía de las comunidades: cómo construir imperios en tiempos de IA. Su punto de partida fue un dato que incomodó a más de uno en la sala: de los 66,6 millones de creadores de contenido registrados en el mundo, solo el 3 por ciento logra vivir de ello. Y las proyecciones para 2030 —cuando el mercado alcanzaría los 500.000 millones de dólares— no mejoran esa proporción. La razón, según Cáceres, es que la mayoría sigue persiguiendo el patrocinio de marcas como única fuente de ingreso, cuando los creadores que realmente han construido imperios —MrBeast, Luisito Comunica, Charli D’Amelio, Calle y Poche— lo hicieron desarrollando ecosistemas propios: productos, servicios, propiedad intelectual y comunidades fieles.

Cáceres apoyó su argumento en una frase del experto en comunidades David Spinks: “Una empresa o marca personal que no esté enfocada en un modelo centrado en la comunidad no tendrá futuro”. Y propuso un sistema práctico para quienes quieran construir ese modelo: las seis C —creación, canales, comunidad, colaboración, constancia y conversión—, un marco que aplica tanto para influencers en ciernes como para directivas corporativas que buscan amplificar su voz y su liderazgo más allá de las paredes de su organización.

La inteligencia artificial y la web 3.0 ocuparon buena parte de su intervención. La web 3.0 permite ser dueño del contenido que se publica y de la comunidad que se construye, frente a las redes sociales tradicionales, que Cáceres definió como “mansiones prestadas”. La IA, por su parte, reduce a minutos lo que antes tomaba semanas: desde un plan de marketing hasta el análisis de lo que una comunidad está pidiendo. “Hoy tiene que automatizarse lo que tiene que ser automatizado”, resumió, y el tiempo liberado debe invertirse en lo que ningún algoritmo puede reemplazar: pensamiento crítico, creatividad y conexión humana genuina.

Las dos jornadas cerraron con un consenso tácito entre los tres ponentes: el conocimiento, la experiencia y la voz de cada profesional en la sala tienen un valor que todavía no se está traduciendo en impacto ni en negocio. La política necesita más ciudadanas que opinen. El mundo editorial necesita más expertas que publiquen. Y la economía digital necesita más líderes que construyan comunidad con propósito. El Círculo de Mujeres Semana Dinero les recordó, en cinco horas, que las herramientas para hacerlo ya están disponibles.