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Vladimir Putin, presidente de Rusia; Hassan Rohani, presidente de Irán; Miguel Díaz Canel, presidente de Cuba, y Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela.
Vladimir Putin, presidente de Rusia; Hassan Rohaní, presidente de Irán; Miguel Díaz Canel, presidente de Cuba, y Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela. - Foto: Montaje Semana

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El peligroso eje Rusia-Irán-Cuba-Venezuela

Hace apenas unos días la inteligencia colombiana descubrió las actividades de espionaje de dos diplomáticos rusos en el país y los expulso. Ese episodio es apenas la punta del iceberg de una alianza geopolítica entre Rusia, Irán, Cuba y Venezuela. ¿Qué implicaciones tiene esto en la estabilidad de la democracia colombiana?. Análisis SEMANA.

El eje Rusia-Irán-Cuba apoya a Nicolás Maduro para mantener a flote su régimen socialista. Venezuela sufre la peor crisis económica de su historia con una contracción del PIB del 75 % en los últimos 5 años; su capacidad de producir y exportar petróleo ha sido impactada severamente por años de malos manejos, despilfarros y el deterioro de la infraestructura. Adicionalmente, las sanciones impuestas por EE. UU. han dificultado las ventas de PDVSA en el exterior y limitado la entrada de divisas a ese país.

Para solventar su crítica situación económica Venezuela ha recibido el apoyo de Rusia a través de créditos. A finales de 2019, el vecino país le debía a Rosneft, compañía petrolera Rusa controlada por el Kremlin, 800 millones de dólares y tenía otros préstamos por valor de 3.000 millones de dólares con el Gobierno ruso. Como contraprestación, el régimen de Maduro puso como garantía activos estratégicos en el sector petrolero y el 49,9% de Citgo.

En marzo de 2020, después de que el gobierno de Estados Unidos le impuso sanciones a Rosneft, la petrolera le cedió sus activos en Venezuela a otras compañías controladas por el Kremlin para evitar el impacto. De esta manera Moscú mantiene el control de esos activos y una influencia considerable sobre Venezuela y Nicolás Maduro.

El Gobierno venezolano también recibe ayuda iraní para renovar su infraestructura petrolera, particularmente en la refinería de Cardón, con capacidad para refinar 310.000 barriles diarios. Cardón es la última planta con capacidad para operar de manera regular en Venezuela y es parte del complejo de Paraguaná, uno de los más grandes del mundo.

Pero el poder de Rusia en el vecino país no para ahí. Para fortalecer sus vínculos con Caracas y mantener a flote su aliado estratégico, el Kremlin ha enviado consejeros y especialistas militares a Venezuela y le ha entregado miles de millones de dólares en armas. El Kremlin también financió el envío de contratistas rusos privados a territorio venezolano, ligados al grupo Wegner que ha participado en operaciones militares en Ucrania y Syria.

Al mismo tiempo, Irán ha venido desarrollando relaciones estrechas con el Palacio de Miraflores de manera acelerada. Teherán le ha suministrado barcos de carga, gasolina, y alimentos a Maduro. A comienzos de diciembre de 2020, una flota de 10 barcos iraníes intentó llegar a Venezuela en contra de las sanciones de Estados Unidos para surtir de gasolina a ese país y lograr sacar el petróleo represado antes las dificultades del régimen de Maduro para exportarlo.

El Gobierno venezolano también recibe ayuda iraní para renovar su infraestructura petrolera, particularmente en la refinería de Cardón, con capacidad para refinar 310.000 barriles diarios. Cardón es la última planta con capacidad para operar de manera regular en Venezuela y es parte del complejo de Paraguaná, uno de los más grandes del mundo.

Las dificultades de Venezuela para contratar mano de obra capacitada en el mercado internacional, conseguir repuestos y tecnología ante las sanciones de Washington, obligó a Irán a fabricar las partes necesarias para reparar la infraestructura petrolera venezolana y esto ha sido demorado y complicado. En 2018 compañías petroleras chinas intentaron ayudar a Venezuela a arreglar sus refinerías, pero perdieron el interés tras conocer de cerca las instalaciones. No es claro que los iraníes sean capaces de lograr lo que los chinos no pudieron.

La asistencia de Irán a Venezuela no está limitada a la industria petrolera. De acuerdo con fuentes de inteligencia militar de Estados Unidos, Irán está enviando personal de la Fuerza Quds, un cuerpo élite de la Guardia Revolucionaria Iraní, y armas. Este brazo militar iraní ha apoyado a Hezbollah, un grupo terrorista libanés. Estados Unidos afirma que Hezbollah tiene una presencia importante en Venezuela y ha establecido redes de actividades ilícitas con el consentimiento del régimen de Maduro.

Cuba también tiene grandes intereses en Venezuela y ha apoyado al régimen de Maduro irrestrictamente, a través de sus servicios de inteligencia para brindarle protección. El apoyo de personal médico cubano ha sido otro factor determinante en la relación entre los dos países. Fidel Castro encontró en Hugo Chávez y la riqueza petrolera de Venezuela, la manera de financiar su dictadura comunista tras la caída de la Unión Soviética.

El episodio de los espías rusos en Colombia es una alerta pública del ajedrez geopolítico en la región ante tantos intereses que tiene en juego el eje Rusia-Irán-Cuba-Venezuela. Países democráticos como Estados Unidos y sus aliados que comparten los mismos valores tendrán que contrarrestar esta creciente influencia peligrosa en América Latina.