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En video | Manifestantes hacen explotar un puente en Holanda para rechazar el toque de queda

Por medio de protestas los ciudadanos rechazan las restricciones impuestas para controlar la pandemia. El gobierno holandés calificó a los manifestantes de “escoria”.


Caos y zozobra son las mejores definiciones para los últimos tres días que ha vivido Ámsterdam, Holanda, luego de que un grupo numeroso de ciudadanos decidiera protestar contra el Gobierno y las medidas tomadas para contener el contagio de la covid-19.

En específico, los holandeses quieren desmontar el toque de queda nocturno, que comenzó a regir el sábado 23 de enero y que, de no cumplirse, puede acarrear multas de 115 dólares.

Durante estas jornadas de protestas, se conoció una imagen fuerte y contundente, que está siendo compartida en todo el mundo, en la que se ve a varios manifestantes dejar algunos bidones de gasolina en medio de un puente y después de esto correr hacia uno de sus extremos antes de que se produjera la explosión, que fue grabada por uno de ellos.

Pese a las fuertes protestas y los constantes choques contra la fuerza pública, el gobierno holandés aseguró este martes que mantendrá el toque de queda impuesto para luchar contra la pandemia, y tildó de “escoria” a los manifestantes que han causado graves alborotos desde el sábado.

“Uno no se rinde ante la gente que rompe los escaparates de las tiendas”, dijo el ministro de Finanzas Wopke Hoekstra, citado por la agencia de prensa ANP, y consideró que los causantes de los disturbios no eran manifestantes legítimos, sino que “es la escoria la que lo hace”.

Como balance de las tres jornadas de manifestaciones, la policía holandesa detuvo a 184 personas por su participación en los violentos disturbios, considerados los peores vividos en el país en las últimas cuatro décadas.

Al menos diez policías resultaron heridos en los últimos enfrentamientos con los manifestantes, que saquearon tiendas e incendiaron automóviles en varias ciudades, entre ellas Róterdam, Ámsterdam y La Haya.

El ministro de Justicia, Ferd Grapperhaus, también aseguró que el gobierno mantendría las medidas restrictivas nocturnas, considerando necesario el toque de queda para luchar contra el nuevo coronavirus.

En Europa se ha incrementado el contagio del coronavirus en las últimas semanas, avivando la tercera ola de contagios desde que llegó la pandemia a inicios de 2020. Según las autoridades sanitarias de varios países, la nueva ola ha sido impulsada especialmente por la cepa británica del SARS-CoV-2 descubierta hace un mes.

En este continente los contagios promedio han sido de 740.000 diarios, teniendo en cuenta a los 27 países y el Reino Unido. En Holanda las muertes por la covid-19 ya superan las 13.000.

Noches difíciles en Holanda

El jefe de la policía Henk van Essen condenó enérgicamente a los manifestantes, afirmando que “estos disturbios ya no tienen nada que ver con el derecho a manifestarse”. “Tengo un gran respeto por los colegas que han pasado por momentos difíciles en las últimas noches”, dijo en Twitter.

Los sindicatos de la policía afirmaron que se trataba de los peores disturbios en cuatro decenios, desde los enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los ocupantes desalojados de edificios que ocupaban ilegalmente en los años ochenta.

El primer ministro Mark Rutte condenó el lunes las “violencias criminales”, afirmando que son inaceptables y que el “99 % " de los holandeses apoya las restricciones”.

Las operaciones de limpieza continuaron el martes, por segundo día consecutivo, en varios centros urbanos, entre ellos el de la ciudad portuaria de Róterdam y el de Den Bosch, en el sur, donde bandas de manifestantes saquearon tiendas, según imágenes televisivas.

Los alcaldes de varias ciudades reaccionaron con ira, como el de Róterdam, Ahmed Aboutaleb, que tildó a los alborotadores de “ladrones desvergonzados”. Las protestas comenzaron a pequeña escala el sábado por la noche, y un centro de detección de covid-19 fue incendiado en el pueblo de Urk, en la región conservadora protestante llamada “Cinturón de la Biblia”, en el norte del país.

El domingo se extendieron y las fuerzas del orden recurrió a cañones de agua, granadas lacrimógenas y la policía montada en Eindhoven (sur), Róterdam y Ámsterdam.

Con información de la AFP.